Después de tratar "in situ" a los heridos leves del terremoto en Amatrice, , e ingresar a los más graves, los servicios médicos se preparan ahora para la "segunda fase": el apoyo psicológico a las familias de las víctimas del sismo que dejó más de 250 fallecidos.

El hospital de Amatrice fue desalojado y clausurado tras el sismo de 6,2 grados en la escala de Richter y su responsable, Pasquale Carducci, se encuentra ahora en el hospital San Camilo de Lellis, en la cercana Rieti (centro).

Aquí explicó a Efe que, tras el cierre del hospital en Amatrice, se instaló un improvisado centro médico al aire libre para asistir a los heridos de menor gravedad con camillas, fármacos y prótesis.

En la mañana de ayer miércoles recibieron "muchísimas personas" y, de ellas, un total de 260 tuvieron que ser trasladadas a centros como el de Rieti, en Ascoli o el de L'Acquila.

La vida de ninguno de estos pacientes se encuentra en situación de "inminente peligro", si bien alrededor de 50 permanecen en "código rojo" por daños producidos por los golpes.

Estos presentan patologías traumáticas "típicas de la sintomatología derivada de los terremotos", como golpes en el cráneo, fracturas de cadera o de fémur o síndrome postraumático.

El sismo magnitud 6,2 afectó en la madrugada del miércoles a una serie de comunidades montañosas a 140 kilómetros al este de Roma mientras la gente dormía, destruyendo cientos de casas.

En estos momentos, los equipos de rescate, además de buscar entre las ruinas, se afanan por conocer la identidad de las personas que en el momento del desastre se encontraban en el pueblo.

 

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Fuente: EFE