Sin portavoces ni un líder público, la iniciativa colectiva Tsunami Democrático ha demostrado su poder de convocatoria llevando a que miles de personas bloqueen el aeropuerto de Barcelona obligándolo a cancelar más de 100 vuelos o una carretera por 30 horas. Ahora, el partido más importante del fútbol español ha caído en su mira. (AFP)
Sin portavoces ni un líder público, la iniciativa colectiva Tsunami Democrático ha demostrado su poder de convocatoria llevando a que miles de personas bloqueen el aeropuerto de Barcelona obligándolo a cancelar más de 100 vuelos o una carretera por 30 horas. Ahora, el partido más importante del fútbol español ha caído en su mira. (AFP)
Redacción EC

Un llamado a través de Twitter y Telegram fue suficiente para que miles de personas bloquearan el aeropuerto de El Prat, en , obligando a cancelar más de 100 vuelos. Era el 14 de octubre y se acababa de conocer la sentencia de la justicia española contra 12 líderes independentistas cuando Tsunami Democrático entraba con fuerza en la complicada escena secesionista .

El 26 de octubre las movilizaciones obligaron a postergar el clásico del fútbol español entre el Real Madrid y el Barcelona. Y el 12 de noviembre unos 2 mil manifestantes bloquearon por 30 horas seguidas la autopista AP-7, cerca a la frontera con Francia.

Un llamado a través de Twitter e Instagram fue suficiente para que miles de personas bloquearan el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, obligando a cancelar más de 100 vuelos. (EFE)
Un llamado a través de Twitter e Instagram fue suficiente para que miles de personas bloquearan el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, obligando a cancelar más de 100 vuelos. (EFE)

Ahora, nuevamente el encuentro deportivo más importante del fútbol español, y hasta del fútbol mundial, peligra ante una nueva convocatoria de Tsunami Democrático que reuniría a cerca de 18 mil personas en torno al Camp Nou.

Derechos, libertad, autodeterminación” (“Drets, llibertat, autodeterminació”, en catalán), según su página web son los valores bajo los que se rige la plataforma conformada por actores de la sociedad civil y del mundo político que protesta a través de la desobediencia civil aunque procurando no cruzar la línea de la violencia.

Sin portavoces ni un líder público, Tsunami Democrático se presenta como una iniciativa colectiva que encontró en las redes sociales, su propia app para celulares y un sistema de comunicación en el que un miembro busca a otro para informarle sobre su siguiente tarea, su forma de funcionar en el anonimato. La mejor definición para este grupo, probablemente, sea el que ellos mismos plantean: “Tsunami somos todos y todas”.

"Derechos, libertad, autodeterminación” (“Drets, llibertat, autodeterminació”, en catalán), según su página web son los valores bajo los que se rige la plataforma conformada por actores de la sociedad civil y del mundo político que protesta a través de la desobediencia civil aunque procurando no cruzar la línea de la violencia. (AFP)
"Derechos, libertad, autodeterminación” (“Drets, llibertat, autodeterminació”, en catalán), según su página web son los valores bajo los que se rige la plataforma conformada por actores de la sociedad civil y del mundo político que protesta a través de la desobediencia civil aunque procurando no cruzar la línea de la violencia. (AFP)

Según la policía española, el tsunami habría comenzado a formarse el 1 de septiembre durante una cumbre que sostuvieron diferentes líderes independentistas catalanes en Ginebra, entre ellos el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Su presencia en redes habría comenzado un día después con la creación de una cuenta en Twitter y la posterior publicación de su manifiesto.

Ahora, con más de 233 mil seguidores en Twitter y al menos 178 mil en Telegram, Tsunami Democrático se vale de todas las herramientas digitales posibles para mantenerse coordinada en una lucha que han prometido no detener hasta conseguir su objetivo principal: “el libre ejercicio de derechos fundamentales, la libertad para presos y exiliados y un pleno reconocimiento del derecho a la autodeterminación de Cataluña”.

Por ahora y ante el demostrado poder de convocatoria que posee el Tsunami Democrático, el Ministerio del Interior de España ha enviado a unos 500 agentes antidisturbios de la Guardia Civil y la Policía Nacional que apoyarán a los más de mil Mossos d’Esquadra (policía catalana) y 2.000 miembros de seguridad privada contratados por el Barcelona para resguardar el partido contra su clásico rival.

Nada parece prever, sin embargo, si todos esos agentes podrán salvar al espectáculo deportivo del inminente tsunami.