Arrestan a cura católico por pedofilia y tráfico sexual
Arrestan a cura católico por pedofilia y tráfico sexual
Redacción EC

San Juan, agencias

Un sacerdote católico puertorriqueño fue detenido hoy por agentes de la Oficina Federal de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE.UU. acusado de delitos de tráfico sexual de menores y pedofilia, dijo a Efe el portavoz del Departamento de Justicia de Puerto Rico, Miguel Pereira.

El religioso, Israel Berríos Berríos, de 58 años, fue detenido en su residencia en Naranjito, un pueblo de la zona central de la isla.

Berríos, que en la foto de su perfil en la red social Facebook aparece dándole la mano al fallecido papa Juan Pablo II, había sido relevado de sus funciones por la diócesis de Caguas, ciudad aledaña a San Juan, mientras era investigado por supuestos delitos de pedofilia.

De acuerdo con el diario local "El Nuevo Día", el sacerdote aceptó los cargos que se le imputan.

“Tenemos certeza moral de que el hecho se cometió. El mismo sacerdote lo admitió”, le dijo a "El Nuevo Día" el obispo de Caguas, Rubén González.

"El Nuevo Día" agregó que los hechos que se le imputan ocurrieron entre el 2007 y el 2008 con un menor que para ese entonces tenía entre 14 y 15 años.

No s edescarta que haya otras víctimas. “Exhorto que si hay otra persona afectada, que lo manifieste, que no se quede callada”, dijo el padre González. 

Se trata de la primera detención realizada por las autoridades federales de Estados Unidos de un cura en Puerto Rico y se espera que las autoridades estatales también formalicen una acusación, lo que lo convertiría en el segundo sacerdote acusado de delitos sexuales en la isla.

El primer sacerdote acusado por las autoridades de Puerto Rico, que es un Estado libre asociado de EE.UU., es el expresidente del Tribunal Eclesiástico de la Diócesis de Arecibo, Edwin Mercado Viera, que deberá acudir a una vista preliminar el próximo 30 de mayo en el Tribunal de esa ciudad.

Berríos, que podría ser condenado a un mínimo de diez años de prisión y un máximo de cadena perpetua si es encontrado culpable de los cargos que se le imputan, trabajó en las parroquias San José, de Aibonito y San Andrés Apóstol en Barranquitas, ambas en el área central de Puerto Rico.