GastronomíaUnas declaraciones que el expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, hizo al calor de la pasada campaña electoral podrían dejarlo fuera de la política por ocho años. El derechista, que perdió los comicios del 2022 frente al izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, quedó en una posición compleja tras la primera audiencia de un juicio en el que se le acusa de “abusos de poder” por difundir dudas infundadas sobre el sistema de votación electrónica del país.
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El centro de la acusación es una reunión que Bolsonaro convocó con medio centenar de embajadores extranjeros en la residencia oficial de la Presidencia el 18 de julio del año pasado. En aquella cita, el entonces mandatario cuestionó la transparencia del sistema electoral y la propia democracia. Incluso ordenó que su alocución fuera transmitida por la televisión pública.
Sin mostrar pruebas, Bolsonaro dijo que buscaba “corregir fallas” del sistema de urnas electrónicas con la “participación de las Fuerzas Armadas”. Aseguró también que la supuesta vulnerabilidad del sistema podía servir para manipular el resultado electoral en su contra.
Sus palabras sirvieron como impulso para sus seguidores más radicales, que el 8 de enero del 2023, días después de la toma de posesión de Lula, invadieron las sedes de los tres poderes en Brasilia.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) lo juzga por ataques proferidos contra el sistema de votación electrónica en Brasil. El Ministerio Público, que es parte en el proceso, afirmó que los abusos “están presentes en los autos” y pidió que se apliquen “las pena de ley”
Si el TSE falla en contra de Bolsonaro, el expresidente podría verse imposibilitado de postular a cargos públicos hasta el 2030.
El abogado de Bolsonaro, Tarcísio Vieira, sostuvo que Bolsonaro simplemente expresó “sus opiniones sobre el sistema electoral brasileño” y que actuó en “pleno ejercicio” de su “libertad de expresión”.
Por su parte, el propio exmandatario tildó de “politiquero” y “malintencionado” el juicio en su contra. “Hoy, como ustedes saben, comienza mi juicio político, o mejor politiquero, y malintencionado por parte de algunos. No estoy atacando al TSE, pero la fundamentación es una cosa inverosímil: reunirse con embajadores”, dijo el derechista en un acto con transportistas en Porto Alegre, en el sur del país.

Una condena probable
Pese a la defensa de Bolsonaro, el representante del Ministerio Público, Paulo Gonet Branco, dijo que la reunión fue convocada para “perturbar la normalidad institucional del sistema democrático”.
Esa autoridad considera que el objetivo del encuentro era que la comunidad internacional y la sociedad brasileña fuesen “expuestos a alegaciones inverídicas” y a una “manipulación que podría corroer el pleito electoral”. Además, destacó que la situación desembocó en el movimiento que desconoció los resultados electorales y finalmente terminó asaltando los tres poderes de la Nación.
La mayoría de analistas y diarios brasileños afirman que es un probable que Bolsonaro sea condenado en este caso.
Daniela Neves, profesor de la Unila, la Universidad de la Integración Latinoamericana, afirma que lo que complica a Bolsonaro en este caso es la cantidad de pruebas sobre el acto por el que está siendo juzgado, como una reunión con embajadores en el Palacio de la Alvorada en julio del 2022.
Casi tres semanas para las elecciones presidenciales del 2016 en Estados Unidos, el entonces candidato presidencial republicano, Donald Trump, había cantado fraude y dejado en duda si reconocerá los resultados de las elecciones del próximo 8 de noviembre.
"Hay millones de personas inscritas para votar que no deberían estarlo", argumentó el magnate.
En las últimas elecciones el exmandatario apoyó teorías de la conspiración sobre cómo fueron usadas las máquinas de votación para impedir su reelección.

“Durante el encuentro, el entonces presidente criticó a ministros de la Corte Suprema y habló de dudas sobre el resultado del proceso electoral de 2018 (según el ex presidente, ya habría sido elegido en la primera vuelta de 2018). Ahora lo siguiente será decidir si se trata de un abuso de poder, o no”, dice Neves, que recuerda que el juicio podría llevar a Bolsonaro a la inelegibilidad por ocho años, pero no a la cárcel, en este caso.
La corte, integrada por siete jueces que deben emitir cada uno su voto, suspendió el juicio hasta el próximo martes.

¿Futuro político?
Aunque Bolsonaro ha dicho que no sabe aún si volvería a ser candidato a algún cargo público, dejó clara su intención de mantenerse “activo” en la política.
Los expertos consideran que una condena no significaría un destierro político para Bolsonaro, pues, aunque fuera inhabilitado, podría conservar su liderazgo en la derecha brasileña.
Sin embargo, el exmandatario enfrenta más de una decena de procesos administrativos en el tribunal electoral. También tiene cinco investigaciones en su contra en el Supremo Tribunal Federal, con penas susceptibles de prisión, incluyendo una por su presunto papel como autor intelectual de la toma de los poderes del Estado del último 8 de enero.
Neves considera que el caso de las joyas recibidas de las autoridades de Arabia Saudita, además de las acusaciones por haber incitado a los actos golpistas del 8 de enero del 2023 y los discursos contra la vacunación COVID-19 son más graves que el juicio que acaba de empezar en el TSE.
“Se trata de investigaciones que están en curso por el Tribunal Supremo, susceptibles de penas de cárcel”, señala.
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