El proceso constituyente se puso en marcha como una manera de afrontar la crisis social que vive el país desde el pasado 18 de octubre, la más grave desde el régimen pinochetista y que ha dejado ya al menos 30 fallecidos y miles de heridos. (Foto: El Mercurio/GDA).
El proceso constituyente se puso en marcha como una manera de afrontar la crisis social que vive el país desde el pasado 18 de octubre, la más grave desde el régimen pinochetista y que ha dejado ya al menos 30 fallecidos y miles de heridos. (Foto: El Mercurio/GDA).

Santiago de Chile [EFE]. aprobó este miércoles la reforma constitucional que garantiza que haya la paridad de género en un hipotético órgano constituyente, si se aprueba la redacción de una nueva Carta Magna en el plebiscito del próximo 26 de abril.

La iniciativa fue aprobada por la mañana en la cámara de Diputados por 98 votos a favor, 3 en contra y 52 abstenciones y por la tarde logró la sanción en el Senado por 28 votos a favor, 6 en contra y 4 abstenciones, poniendo fin a tres meses de discusión entre el oficialismo y la oposición y zanjando uno de los mayores debates respecto al proceso constituyente que vive Chile: la fórmula para establecer la paridad.

La opción que finalmente obtuvo el consenso de los parlamentarios se acerca más a las posturas de la oposición y establece la igualdad en la asignación de escaños para hombres y mujeres en el hipotético órgano que redacte una nueva ley fundamental.

Para esto se corregirán, si fuera necesario, los candidatos electos en los distritos en los que no exista un número equitativo de cada género anteponiendo a los del género menos votado hasta obtener la paridad.

“Hoy los hechos nos han demostrado que es posible (...) Nosotros les decimos que en este proceso (constituyente) las mujeres van a estar y de forma paritaria. Para mí es un día en que estamos marcando historia”, dijo la senadora socialista Isabel Allende durante la votación en el Senado.

EL PROCESO CONSTITUYENTE

El pasado mes de noviembre un histórico pacto entre el oficialismo y la oposición abrió la posibilidad de enterrar la actual Constitución, redactada durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), para muchos la causa de las desigualdades del país, y cuyo futuro será sentenciado el 26 de abril en un histórico plebiscito.

El proceso constituyente se puso en marcha como una manera de afrontar la crisis social que vive el país desde el pasado 18 de octubre, la más grave desde el régimen pinochetista y que ha dejado ya al menos 30 fallecidos y miles de heridos.

Los sectores más conservadores del oficialismo rechazaron la propuesta, que calificaron como de “meter la mano en las urnas”, al ser una medida que posibilita que candidatos más votados del género menos representado (el femenino) sean electos antes que otros del género opuesto que hayan obtenido más votos.

Para su aprobación, que requería 3/5 de votos en ambas cámaras, fueron decisivas las posturas a favor de algunos parlamentarios de Renovación Nacional (RN), partido del conservador presidente del país, Sebastián Piñera, donde existían opiniones dispares.

“Hay que hacer lo que sea necesario para llegar a un acuerdo, porque sino está en riesgo la paridad”, sostuvo la diputada del centroderechista Renovación Nacional Marcela Sabat, que votó a favor de la propuesta, al contrario que muchos de los miembros de su partido.

La votación generó mucha expectación entre las feministas, que han tenido mucha presencia desde el inicio de la crisis social que vive el país, y que hicieron una intervención performática durante la votación en la cámara alta mientras comparecía una senadora de ultraderecha.

PUNTO CLAVE EN EL MES DE LA MUJER

La aprobación de la paridad en el proceso constituyente se convirtió en un punto clave del calendario del mes de la mujer, marzo, colmado de actividades convocadas por diferentes colectivos feministas a lo largo de todo el país.

La fecha más emblemática, el 8M, se espera este año con incertidumbre puesto que la manifestación convocada no cuenta con autorización de la Intendencia capitalina y temen que sea reprimida por las fuerzas de seguridad, como ocurre con la mayoría de las manifestaciones en el marco del conflicto social que vive Chile.

El 8 de marzo, que en el 2019 reunió alrededor de 200.000 mujeres y fue uno de los encuentros feministas más multitudinarios de la historia del país, se prevé este año más multitudinario.

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Miles vuelven a protestar en la céntrica plaza Italia de la capital chilena. (ARCHIVO/AFP).

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