Colombia: Capturan a hacker que quería boicotear proceso de paz
Colombia: Capturan a hacker que quería boicotear proceso de paz
Redacción EC

Las autoridades colombianas descubrieron el martes en Bogotá una oficina de espionaje ilegal desde donde presuntamente se interceptaron correos del presidente Juan Manuel Santos y de las FARC, con la intención de afectar el proceso de paz que llevan adelante Gobierno y guerrilla en La Habana, reseñó la agencia AFP.

El caso, destapado a pocos días de las elecciones presidenciales del 25 de mayo, enturbia también el clima electoral en el país debido a que el único detenido por las interceptaciones trabajaba para la campaña del candidato derechista Óscar Iván Zuluaga.

Según el fiscal general Luis Eduardo Montealegre, el centro de espionaje era operado por Andrés Sepúlveda, un ingeniero que fue detenido por las autoridades y que pretendía vender los datos que obtenía ilegalmente.

"Se trata de un ingeniero que planeaba como uno de sus objetivos interferir en el proceso de paz y negociar con esta información", dijo el funcionario en rueda de prensa.

Sepúlveda trabajaba junto a su esposa y otros familiares en la campaña de Zuluaga, según un comunicado del equipo del propio candidato.

Zuluaga es miembro del partido Centro Democrático, fundado por el ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), un férreo opositor a los diálogos de paz con las FARC.

"Desde esa oficina se han prestado servicios de divulgación en redes sociales y seguridad informática a esta campaña. Por supuesto, cualquier actividad ilegal que se haya desarrollado en tal inmueble, en caso de existir, la reprobamos, esperamos resultados rápidos de las investigaciones y la máxima condena a los responsables", explicó el equipo de campaña de Zuluaga.

Por su parte, Santos consideró "muy grave que cualquier persona o cualquier organización esté deliberadamente tratando de sabotear el proceso de paz a través de interceptaciones ilegales y en el mismo sentido tratar de desestabilizar las instituciones del país".

En febrero también fue desmantelado en Bogotá un centro de escuchas supuestamente ilegales de inteligencia militar, desde donde se espió a delegados de paz del gobierno en Cuba y periodistas que cubren las negociaciones con las Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas).