Redacción EC

Buenos Aires [EFE]. y su populosa área metropolitana (AMBA), junto a la norteña provincia de Chaco y otras localidades con alta circulación del , comenzaron este miércoles una etapa más estricta de la cuarentena, marcada por el cierre de los negocios no esenciales y mayores controles de tránsito.

En esta nueva etapa, que en principio se prolongará hasta el 17 de julio, todas las actividades comerciales volverán a cerrar sus puertas a excepción de las 24 consideradas como esenciales, entre las que se incluyen personal sanitario, fuerzas de seguridad, trabajadores públicos, prensa y trabajadores de la industria alimentaria.

Los trabajadores de estas actividades son los únicos que pueden usar el transporte publico o transitar con sus vehículos, junto a las personas exceptuadas por asuntos puntuales como el cuidado de mayores.

Para asegurar el cumplimiento de la norma, se intensificaron los controles, principalmente en los puntos de acceso a la capital, a la que cada día, a pesar de la cuarentena, acceden 850.000 personas a trabajar, según datos del Gobierno de la ciudad.

Más controles y revisión de permisos

Los controles en la carretera comenzaron a aplicarse el lunes, aunque desde hoy miércoles se restringe el paso de los trabajadores no esenciales en las 20 entradas a la capital habilitadas, mientras que otras 20 permanecen “semihabilitadas”, 27 están cerradas y 26 puentes peatonales están abiertos.

En los puntos de control se comprueba que todas las personas cuenten con el permiso de circulación, que el Gobierno otorga a los trabajadores de las 24 actividades y a los que lo soliciten por motivos especiales, como los padres y madres separados y “trámites impostergables y urgencias”, a los que se le otorga una licencia por 24 horas que solo se puede pedir dos veces por semana.

En alguno de los puntos más transitados, como el Puente de la Noria, hoy los controles provocaron retenciones kilométricas, ante lo que el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, acudió a supervisar la situación y mostró su malestar ante la prensa.

Los controles son para facilitarle la vida a la gente. En una situación como esta tenemos que facilitarle las cosas a la gente, no enquilombársela (complicársela) más. Tenemos 10 kilómetros de cola haciendo un control arriba de un puente con dos carriles cuando a 100 metros tenemos cinco carriles para controlar. (...) Una ambulancia no puede tardar 20 minutos en pasar”, aseguró Berni.

Según las cifras del Gobierno, hasta ahora se tramitaron en el AMBA 2.235.083 permisos de circulación, a los que hay que sumarle otros 131.407 con vigencia de 24 horas, lo que en total supone una reducción del 50 % en relación a la semana pasada.

Policías realizan controles en un ingreso a la ciudad de Buenos Aires (Argentina). (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).
Policías realizan controles en un ingreso a la ciudad de Buenos Aires (Argentina). (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).

Las persianas vuelven a bajar

Como ya ocurrió cuando se inició la cuarentena el pasado 20 de marzo, muchos negocios tuvieron que volver a bajar sus persianas después de que en las últimas semanas consiguieran reabrir de forma gradual y con la aprobación de protocolos sanitarios para cada actividad.

En el poblado barrio de Liniers, famoso por su comercio de productos primarios, las calles hoy lucían vacías, una imagen que choca con la multitud que habitualmente acude a las tiendas y comercios locales, de los que, con las nuevas medidas, solo una pequeña parte puede abrir, aunque también se ven afectados por la menor circulación de personas.

Esto nos afecta mucho, hay menos gente en la calle, la gente compra menos, la verdad que perjudica al negocio”, afirmó Iván Ordieychu, trabajador de un kiosko que puede permanecer abierto aunque tuvo que cambiar sus horarios para “abrir un poquito más tarde, porque la gente camina más tarde, y cerrar más temprano”.

En una situación parecida se encuentra Oscar Manruth, quien regenta una tienda de indumentaria para insumos médicos, que pese a gozar de permiso para abrir vio afectada su facturación, mientras que otros negocios vecinos tuvieron que cerrar de forma definitiva.

Solamente en esta cuadra hay 3 o 4 que ya tuvieron que cerrar, los centros comerciales que no pudieron comercializar su mercadería normalmente seguramente van a tener problemas”, aseguró.

Según la Federación de Comercio e Industria (Fecoba), hasta la fecha hay 23.000 comercios que no volverán a abrir en la ciudad de Buenos Aires, una cifra que sigue en aumento.

Si esto sigue así y no hay una ayuda inmediata llegaremos a 27.000 comercios en 30 días”, dijo el presidente de Fecoba, Fabián Castillo, en diálogo con Radio la Red.

“Se vienen 17 días muy difíciles en materia social”

La pandemia y su consecuente cuarentena tendrán un impacto económico sobre un país que arrastra dos años de crisis, con una tasa de pobreza en aumento que según los últimos datos oficiales afecta al 35,6 % de la población, y a este panorama hay que sumarle la llegada del frío del invierno austral, que agrava la situación de las personas sin hogar.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, acudió a la parroquia de San Cayetano, en el barrio de Liniers, para entregar a Cáritas ropa de abrigo y material para paliar el frío, una parte comprada por el Ministerio y la otra de material que se encontraba retenido en Aduanas, y aprovechó la situación para recordar que “se vienen 17 días muy difíciles en materia social”.

La pobreza con frío es la peor situación, se combina la pandemia, con mucha gente que está angustiada y además con temor a la circulación del virus, y el frío complica la situación general de todos, en particular de aquellos que están en situación de calle”, afirmó el Ministro y detalló que “11 millones de argentinos están yendo a comedores, merenderos, en una situación crítica”.

Personas circulan en la Estación Ferroviaria de Constitución en la ciudad de Buenos Aires (Argentina). (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).
Personas circulan en la Estación Ferroviaria de Constitución en la ciudad de Buenos Aires (Argentina). (EFE/Juan Ignacio Roncoroni).

Más casos concentrados en el AMBA

El endurecimiento de la cuarentena responde a un aumento en el número de casos diarios, sobretodo en el AMBA, que de los 2.262 nuevos casos confirmados este miércoles por el Ministerio de Salud aglutina el 93,6 %.

El total de contagiados desde que llegó la pandemia al país es de 64.530, de los cuales 1.310 fallecieron.Las autoridades monitorean a diario la situación de las camas de terapia intensiva, que en todo el país tiene un nivel de ocupación del 50,5 %, mientras que en el AMBA llega al 55,5 %.

En total 576 personas permanecen internadas en cuidados intensivos por coronavirus en el país, de los que el 92,5 % se encuentran en la capital y la provincia bonaerense, mientras que 23.040 personas se recuperaron y recibieron el alta.

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¿Qué es el coronavirus?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), los coronavirus son una amplia familia de virus que pueden causar diferentes afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV).

El coronavirus descubierto recientemente causa la enfermedad infecciosa por coronavirus . Ambos fueron detectados luego del brote que se dio en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

El cansancio, la fiebre y la tos seca son los síntomas más comunes de la COVID-19; sin embargo, algunos pacientes pueden presentar congestión nasal, dolores, rinorrea, dolor de garganta o diarrea.

Aunque la mayoría de los pacientes (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial, alrededor de una de cada seis personas que contraen la COVID-19 desarrolla una afección grave y presenta dificultad para respirar.

Para protegerse y evitar la propagación de la enfermedad, la OMS recomienda lavarse las manos con agua y jabón o utilizando un desinfectante a base de alcohol que mata los virus que pueden haber en las manos. Además, se debe mantener una distancia mínima de un metro frente a cualquier persona que estornude o tose, pues si se está demasiado cerca, se puede respirar las gotículas que albergan el virus de la COVID-19.

¿Cuánto tiempo sobrevive el coronavirus en una superficie?

Aún no se sabe con exactitud cuánto tiempo sobrevive este nuevo virus en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus.

Estudios indican que pueden subsistir desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones (tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente).

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