En la recta final de la campaña por la presidencia de Brasil la fe no es solo una cuestión espiritual. En las últimas semanas, el presidente Jair Bolsonaro y el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva se han volcado en busca del voto religioso, que podría ser crucial en la segunda vuelta de este domingo 30. “Brasil encima de todo y Dios encima de todos”, ha dicho el actual mandatario ultraderechista. “Dios y familia”, repite cada vez más su contrincante.