Manifestantes antigubernamentales marchan exigiendo elecciones presidenciales de segunda vuelta, en La Paz. (Foto: AP).
Manifestantes antigubernamentales marchan exigiendo elecciones presidenciales de segunda vuelta, en La Paz. (Foto: AP).
Redacción EC

Bogotá. y los gobiernos aliados de , y plantearon este jueves una segunda vuelta electoral en entre el presidente y el opositor , si la OEA no consigue verificar los resultados del primer turno.

En el caso de que la Misión de Observación Electoral de la “no esté en condiciones de verificar los resultados de la primera vuelta, llamamos al Gobierno de Bolivia a restaurar la credibilidad de su sistema electoral a través de la convocatoria a una segunda vuelta electoral”, dijo el grupo de países en un comunicado difundido en Bogotá.

Los cuatro países agregaron que están “profundamente preocupados por las anomalías” en las elecciones del 20 de octubre, y advirtieron que una eventual segunda vuelta debe ser “libre, justa y transparente”.

Argentina, Brasil, Colombia y Estados Unidos, junto a la comunidad democrática internacional, sólo reconocerán resultados que reflejen realmente la voluntad del pueblo boliviano”, enfatizaron.

Este jueves, el Tribunal Supremo Electoral proclamó el triunfo de Morales en el primer turno tras la polémica suscitada por el discutido recuento de votos.

En la página electrónica del organismo, Morales aparece con el 47,07% de los sufragios, inalcanzable para el opositor Carlos Mesa, que sumó 36,52%, tras el escrutinio del 99,82% de los votos.

El resultado le daría a Morales un nuevo mandato hasta el 2025.

El mandatario se había declarado este jueves ganador de los comicios, pero también había aceptado la posibilidad de ir a balotaje.

“Si el resultado final dice que vamos a segunda vuelta, vamos a ir (pero) si el cómputo oficial dice que no hay segunda vuelta, vamos a respetar, vamos a defender”, dijo.

La transmisión de resultados preliminares, con el 84% de los sufragios, avizoraba el domingo un balotaje entre Morales y Mesa, lo que dio lugar a denuncias.

Sin embargo, tras esos datos parciales el TSE detuvo durante horas el conteo, desatando las sospechas de la oposición sobre un presunto fraude, así como preocupación internacional por la transparencia del escrutinio.

La OEA aceptó hacer una auditoría del proceso electoral a pedido del gobierno boliviano.

Fuente: AFP