Por Roger Zuzunaga Ruiz

Durante casi 14 años, Evo Morales fue la figura política más influyente de Bolivia. Primer presidente indígena del país y líder dominante del Movimiento al Socialismo (MAS), gobernó con amplias mayorías, impulsó reformas económicas enfocadas básicamente en la nacionalización de los hidrocarburos y consolidó un liderazgo que parecía sólido. Sin embargo, su permanencia en el poder también estuvo marcada por fuertes episodios de polarización, denuncias de autoritarismo y la crisis política que precipitó su salida en el 2019, además de la posterior pugna partidaria interna. Ahora, desde este 11 de mayo, el exmandatario enfrenta uno de los momentos más delicados de su vida: un juicio oral por trata agravada de personas que podría derivar en una condena de varios años de cárcel.

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