Redacción EC

Por Miguel Vivanco. Corresponsal en Washington

La ola de violencia delictiva que hoy vive Centroamérica ha generado un serio problema al gobierno del presidente Barack Obama. Miles de niños solitarios han cruzado la frontera y ahora abarrotan los pocos albergues existentes.

En la Casa Blanca hablan de una “emergencia humanitaria”, mientras que en el Capitolio los legisladores se culpan mutuamente de no aprobar una reforma migratoria. Pero en la calle los inmigrantes indocumentados hablan del alto precio que cobran los coyotes para traer a los pequeños.

TESTIMONIOS
El salvadoreño Pedro Amaya, quien es indocumentado desde hace 11 años, asegura que el incremento en el flujo de niños se debe a que “las mafias mexicanas y centroamericanas han descubierto que es más fácil cobrar hasta 15 mil dólares por niño en vez de extorsionar” mensualmente a los padres que viven en Estados Unidos.

Agregó que los pandilleros llegaron hasta su vivienda en el poblado de Lomas Largas, departamento de La Unión, y le propusieron traer a su hijo por 15 mil dólares y no pedir más cupos en el futuro. “Esa gente no juega. Si yo no aceptaba, sabe Dios lo que podía pasar. Ahora mi hijo de 10 años se encuentra en un albergue en Nogales y es posible que la próxima semana lo dejen libre para que venga a Maryland”.

Algo similar relata la hondureña Dora Funes, quien pagó 10 mil dólares para que su hija de 9 años pudiera llegar desde Puerto Cortés hasta un cruce fronterizo y acogerse a los beneficios de refugiado. “Son seis años que no la veo. Mi esposo y yo tomamos la decisión, pagamos lo que nos pidieron y ahora ya está en San Diego. Hemos contratado un abogado y esperamos tenerla aquí en el Distrito de Columbia muy pronto”.   

ADVERTENCIAS
La decisión del presidente Barack Obama de enfrentar la crisis causada por la detención de más de 46 mil niños en la frontera con México en lo que va del 2014 se debió a las reiteradas advertencias de la Patrulla Fronteriza de falta de seguridad e infraestructura para atender a los menores. Se estima que para diciembre la cifra podría pasar los 100 mil.