Los manifestantes contrarios al gobierno de Sebastián Piñera expresan demandas de mejores salarios, jubilaciones y educación en Chile. (Foto: AFP)
Los manifestantes contrarios al gobierno de Sebastián Piñera expresan demandas de mejores salarios, jubilaciones y educación en Chile. (Foto: AFP)
Redacción EC

Santiago. El presidente , desafiado desde hace una semana por un movimiento social sin precedentes en , reconoció que las multitudinarias marchas cuestionando la desigualdad del sistema económico a lo largo del país han sido escuchadas: “Todos hemos escuchado el mensaje”, dijo.

La multitudinaria, alegre y pacífica marcha hoy, donde los chilenos piden un Chile más justo y solidario, abre grandes caminos de futuro y esperanza”, dijo Piñera en Twitter en referencia a la manifestación de Santiago, la más multitudinaria en décadas.

Todos hemos escuchado el mensaje. Todos hemos cambiado. Con unidad y ayuda de Dios, recorreremos el camino a ese Chile mejor para todos”, agregó en su primera reacción a una inédita manifestación.

Más de un millón de personas coparon todas las avenidas hacia una céntrica plaza de Santiago, exigiendo reformas de un sistema económico que consideran desigual y coreando lemas contra el gobierno por afrontar con militares el peor estallido social en Chile en tres décadas.

Sin embargo, la petición más repetida en las protestas multitudinarias que se han reproducido por todo el país este viernes ha sido su renuncia, en los gritos de la gente y los carteles que portaban.

Las manifestaciones se replicaron en ciudades de norte a sur de este país sudamericano.

Algunos incidentes aislados rompieron por tramos la impactante postal que entregó la marcha más masiva que recuerde la capital chilena en décadas. Algunos comentaristas sostuvieron que superó en convocatoria a la celebración del triunfo del No el 5 de octubre de 1988 en el plebiscito que sacó al dictador Augusto Pinochet (1973-90) del poder.

Las decisiones del presidente durante la crisis, como decretar el estado de emergencia y sacar a los militares a las calles o considerar que Chile está en guerra, no han hecho sino alterar los ánimos de una ciudadanía que cada vez se manifiesta de manera más masiva.

Esta ola de protestas, que tiene un saldo de al menos 20 muertos, 600 heridos y 6.000 detenidos, según la Fiscalía, se originó por el alza del precio del pasaje de metro de Santiago, la gota que colmó el vaso de la paciencia de los chilenos, que desde el pasado viernes salen cada día a la calle en multitudes para mostrar su desencanto.

Fuente: AFP / EFE