La política de subvenciones drenó las reservas internacionales de dólares del país y disparó su peor crisis económica en cuatro décadas. El gobierno de Bolivia centraliza las importaciones de gasolina y diésel, que compra a precio internacional y revende a pérdida.
Según el gobierno, esto fomentó esquemas multimillonarios de corrupción y de contrabando.
“Con la publicación de este decreto, se anunciarán los nuevos precios de los hidrocarburos (...). La quita de subsidios mal diseñados del pasado no significa abandono. Significa orden, justicia, redistribución clara”, dijo el presidente Rodrigo Paz en un mensaje televisado, flanqueado por sus ministros.
El mandatario también informó que se retirará al diésel de la lista de sustancias controladas por el gobierno, para facilitar la importación desde el sector privado.
Fotografía de archivo del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. (Foto: EFE)
“Los subsidios que se usaron para esconder el saqueo no volverán a condenar a Bolivia. La estabilización de los precios (...) permitirá generar recursos fiscales adicionales”, agregó.
Desde 2023 se reportan constantes períodos de desabastecimiento en las estaciones de servicio, donde se forman largas filas de vehículos que esperaban horas y a veces días por carburantes.
El centrista Rodrigo Paz Pereira, ganador de la inédita segunda vuelta presidencial en Bolivia, sostuvo en una entrevista que el 'Capitalismo para todos' que prometió en su campaña electoral "es todo lo contrario al socialismo del siglo XXI" que enarboló en su momento el exmandatario Evo Morales. (EFE)