Salvadoreños eligen mañana a su nuevo presidente
Salvadoreños eligen mañana a su nuevo presidente
Redacción EC

El Salvador celebrará este domingo las quintas elecciones presidenciales luego de la cruenta guerra civil, en las que compiten cinco candidatos. El triunfador tendrá entre sus principales desafíos la erradicación de la criminalidad que abate desde hace años a este país centroamericano, así como la reactivación de la economía.

Los principales competidores en la presente contienda son el vicepresidente de la República y candidato del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Salvador Sánchez Cerén; el derechista alcalde de San Salvador, Norman Quijano, de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), y el ex presidente Antonio Saca, postulado por el Movimiento de Unidad, un conglomerado de pequeños partidos conservadores.

De acuerdo a las últimas encuestas, son dos los favoritos de los electores: Sánchez Cerén y Quijano, aunque la balanza parece inclinarse a favor del candidato del FMLN, con una ventaja de entre siete y ocho puntos porcentuales.

En la ley salvadoreña se contempla que un candidato gana las elecciones presidenciales si logra más del 50 por ciento de los votos válidos de los comicios, de lo contrario habría necesidad de una segunda vuelta que se realizaría el 9 marzo.

Están habilitados para votar 4,9 millones de los seis millones de salvadoreños.
 

La economía y la inseguridad
De acuerdo a los sondeos de opinión, a la población salvadoreña lo que más le preocupa es el tema de la inseguridad y los temas económicos, como el desempleo y la carestía de la vida.

En cuanto a la seguridad, El Salvador se ha caracterizado por ser uno de los más violentos de Latinoamérica, con altísimas tasas de homicidios, a razón de cerca de 70 por cada 100.000 habitantes hasta marzo del 2012. En esa fecha, las pandillas, o "maras", pactaron una tregua entre ellas para bajar el índice de asesinatos.

La consecuencia de esa tregua, que fue mediada por un sacerdote y un ex guerrillero y que recibió el apoyo logístico del gobierno, ha sido el descenso de los homicidios. Según el presidente Mauricio Funes, la tasa se coloca ahora entre 40 y 38 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Sin embargo, entre la población salvadoreña continúa habiendo un "síndrome" de inseguridad y de miedo, avalada por tantos años de actividades criminales de las pandillas, que tampoco han dejado de delinquir.

Un reciente informe del Consejo Nacional de la Pequeña Empresa (CONAPES) indica que el 79% de las micro y pequeñas empresas locales padecen de extorsiones, delitos que son cometidos, en su mayoría, por pandilleros.

En cuanto a la economía, entre los retos de un nuevo gobierno figura el establecimiento de las relaciones necesarias de armonía con la empresa privada nacional, a fin de que invierta y participe en el desarrollo local de esta pequeña nación de seis millones de habitantes, de los cuales el 40% vive en la pobreza y la exclusión.