Sergio Moro, actual ministro de Justicia de Brasil, habría coordinado con los fiscales para perjudicar a Lula da Silva en uno de sus juicios. (AFP).
Sergio Moro, actual ministro de Justicia de Brasil, habría coordinado con los fiscales para perjudicar a Lula da Silva en uno de sus juicios. (AFP).
Redacción EC

Por Daniela Orbegoso

, y otras entre el principal de estos, Deltan Dallagnol, y el juez , que revelarían que este orientaba las investigaciones para facilitar condenas como las del ex presidente , preso desde abril del 2018 tras una condena a 8 años y 10 meses de cárcel.

El internacionalista Óscar Vidarte analiza las consecuencias que podrían traer estos diálogos, tanto para la Operación Lava Jato como para la justicia brasileña.




¿De qué manera afectan al actual ministro de Justicia Sergio Moro las filtraciones hechas por The Intercept Brasil?

Bastante, se trata del actual ministro de Justicia y una de las principales cartas políticas de . Aunque Sergio Moro niegue o trate de minimizar lo que se ha publicado, esto no solamente va a afectarlo a él, sino que terminará afectando al gobierno de Bolsonaro. Los diálogos van a generar dudas en su participación e incluso sembrarán interrogantes sobre si hubo o no coordinación con Bolsonaro acerca de este tema. Tengo la impresión de que una imagen tan mediática como la de Sergio Moro, que además pertenece a un sector de la política brasileña particularmente critica con el ex presidente Lula da Silva, indudablemente va a ser muy afectada. Se pensaba que Moro era representante de una justicia central y neutra que podía hacer frente a estos grandes poderes y, sin embargo, vemos lo contrario. El acto deslegitima mucho de lo que se ha venido haciendo y termina fortaleciendo la posición de Lula.

►¿Diría usted que estos diálogos son una prueba de que las acciones de los fiscales fueron políticamente motivadas, como han denunciado Lula y sus adeptos?

El caso por el cual se condenó a Lula da Silva debe ser uno de los más débiles de todos los que hay en su contra. Y se le juzgó de manera apresurada, para evitar que pudiera postular como candidato en una elección en la que Bolsonaro termina triunfando. Así que el temor o la duda de si hubo un manejo político del caso por parte de la justicia se acrecienta. Moro declaraba y tomaba acciones con una libertad que iba más allá de lo que le correspondía. Todo este escenario generaba mucha suspicacia, y esta aumenta con estos diálogos.

Jair Bolsonaro y su ministro de Justicia Sergio Moro. (AFP).
Jair Bolsonaro y su ministro de Justicia Sergio Moro. (AFP).

►Sergio Moro dijo alguna vez no estar interesado en la política, pero ahora es ministro de Justicia. ¿Estas conversaciones muestran cierta premeditación o aspiración política por parte de él?

¿Es posible no? Todo es posible. En principio, él se aleja de la política debido a su posición como juez. Pero lo que vimos a la larga, incluso desde antes de estos diálogos, fue que la relación entre Bolsonaro y Moro no se dio una vez que Bolsonaro fue elegido. Ya había acercamientos entre ambos desde tiempo atrás. Sus intereses políticos estaban ahí. El problema con este tipo de conversaciones no son los intereses políticos detrás del juez Moro, acá el problema es que él terminó juzgando a una persona, y su juzgamiento tuvo como componente un tema político, lo cual no se debería aceptar. Yo no digo que Lula sea inocente, actualmente tiene cinco o seis casos judiciales en paralelo, pero este caso en particular fue manejado de manera bien extraña. Acá lo trascendente no es si se reafirma el interés político de Moro en participar o no, sino el posible componente político de un fallo que deslegitima completamente los resultados.

►¿De qué manera afectan al Caso Lava Jato estas supuestas coordinaciones entre los fiscales y Moro?

Si esto afecta a la justicia, puede afectar también el Caso Lava Jato. Al afectar la legitimidad del fallo contra Lula, los diálogos publicados pueden ocasionar mucha presión y cuestionamientos contra la justicia. Además, en el caso de que Sergio Moro, quien era un juez reconocido y símbolo del caso, caiga en descrédito, probablemente otros menos importantes también caigan con él. Temo que la justicia, la gran abanderada al frente de estos procesos, sea cuestionada tanto por los que quieren una solución y ver a los culpables en prisión como por los perseguidos. Y si el jefe de la justicia brasileña, que además fue el juez principal en el Caso Lava Jato, se ve cuestionado, todos los procesos van a comenzar a ser cuestionados en términos de legitimidad. Las consecuencias de esto son graves. Se puede traer abajo algunos procesos pertenecientes al Caso Lava Jato y se genera desconfianza en la justicia para los procesos que faltan por venir.

Los simpatizantes de Lula da Silva exigen su puesta en libertad. (AFP).
Los simpatizantes de Lula da Silva exigen su puesta en libertad. (AFP).

►El ex presidente Lula da Silva siempre dijo que era víctima de una persecución judicial para impedir que el PT vuelva al poder. ¿Podría afectar su situación legal o cambiarla?

Los diálogos publicados, antes de afectar a Lula, van a afectar a la justicia brasileña. Había cierta confianza de que la justicia estaba actuando de forma autónoma a los intereses del poder, que era una justicia que podía luchar contra los grandes poderes. Con esto, el público va a empezar a ver todos los procesos judiciales y el actuar de los jueces de manera mucho más crítica, con mucha menos confianza. Y posteriormente eso afectará a todos los procesos. Respecto a Lula, está claro que sus abogados van a plantear una serie de recursos para dar marcha atrás a todo lo actuado, comenzando con permitir que Lula este fuera de la cárcel. No me sorprendería que el Poder Judicial, al verse muy cuestionado, termine aceptando un proceso sin cárcel o la nulidad del fallo actual.

►El ministro Sergio Moro ha lamentado la invasión criminal de los teléfonos y conversaciones. ¿Eso es minimizar la gravedad de los diálogos filtrados, al margen de que la suya sea una defensa legítima?

Habría que ver qué dice la legislación brasileña al respecto. En el Perú ese tema ya ha sido regulado: en el caso de conversaciones privadas que pueden ser importantes en términos públicos el origen de la conversación no es particularmente relevante.