Bashar al Asad inscribe su candidatura presidencial en Siria
Bashar al Asad inscribe su candidatura presidencial en Siria
Redacción EC

Beirut, Reuters

El presidente sirio, , anunció el lunes que buscará un tercer mandato en junio, desafiando los llamados de sus rivales para que se haga a un lado y permita que una solución política ponga fin a tres años de una devastadora guerra civil que comenzó con protestas contra su gobierno.

Al Asad presentó formalmente su candidatura ante el tribunal constitucional de Siria para unas elecciones que sus enemigos occidentales y árabes ya han descalificado como una parodia de democracia en medio del conflicto de Siria.

Es la séptima persona en presentarse para las que serán teóricamente las primeras elecciones presidenciales de Siria con más de un candidato, aunque no se prevé que ninguno de sus rivales suponga un desafío serio y ponga fin a cuatro décadas de gobierno de la familia Al Asad.

En un comunicado emitido apenas minutos después de que se anunciara su candidatura, hizo un llamado a la calma, diciendo que cualquier "manifestación de alegría expresada por los partidarios de cualquier candidato a la Presidencia debía ser responsable".

Los medios estatales lo citaron instando a los sirios a no disparar al aire porque "estamos viviendo en un ambiente de elecciones que Siria celebra por primera vez en su historia moderna".

Líderes de la oposición siria en el exilio, que no pueden presentarse por una cláusula constitucional que obliga a los candidatos a haber vivido en Siria de forma continuada durante 10 años, han descalificado las elecciones como una farsa.

La Constitución también dice que los candidatos deben contar con el respaldo de 35 miembros del Parlamento pro Al Asad, lo que elimina de hecho a cualquier voz disidente de la campaña.

Más de 150.000 personas han muerto en el conflicto de Siria, que comenzó cuando estallaron protestas contra su gobierno en marzo del 2011, inspiradas por otros levantamientos en el mundo árabe.

El presidente ha sido respaldado por Irán y Rusia y sus soldados han sido reforzados por combatientes chiitas de Iraq y el grupo libanés Hezbolá, mientras que potencias regionales sunitas han apoyado a los rebeldes.