Por Roger Zuzunaga Ruiz

El ataque lanzado por Irán contra la isla Diego García, en el océano Índico, captó la atención mundial no solo porque se apuntó a una de las instalaciones militares más estratégicas y secretas de Estados Unidos y el Reino Unido, sino porque marcó una señal inédita en la guerra iniciada el 28 de febrero: Teherán tiene misiles con un mayor alcance que los conocidos hasta ahora. Pero más allá del fracaso del ataque, la verdadera pregunta que dejó instalada es hasta dónde puede llegar realmente el poder misilístico iraní y qué otros objetivos, hasta ahora considerados lejanos, han entrado de pronto en su radio de amenaza.

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