“Cuando el EI ejecutó a Foley y Sotloff, decidí enfrentarlo”
“Cuando el EI ejecutó a Foley y Sotloff, decidí enfrentarlo”
Renzo Giner Vásquez

Nací en Baltimore, Estados Unidos. He trabajado como periodista y documentalista en Medio Oriente y África. Recorrí más de 60 mil kilómetros en mi motocicleta contando historias de esa región. En el 2011 me uní a las filas rebeldes libias y me enfrenté al dictador Muamar Gadafi. Mis dos documentales, sobre Libia y Siria, han ganado cientos de premios internacionales. Actualmente entreno a cristianos en Iraq para enfrentar al Estado Islámico. Soy bastante honesto, prefiero trabajar solo que en equipo.

Hace 8 años dejó su natal EE.UU. y partió al Medio Oriente para hacer documentales. Se topó con la rebelión libia, se unió a los rebeldes y peleó contra Gadafi. Lo metieron preso, escapó y ahora está en Iraq entrenando a cristianos que enfrentan al Estado Islámico. 

Van Dyke cuenta a través del teléfono que su vida transcurre entre Nueva York e Iraq. La muerte de sus amigos, Foley y Sotloff, lo llevaron a una nueva misión: derrotar al Estado Islámico. Esta es la historia de un periodista que decidió empuñar las armas. 

— Es periodista, documentalista, hombre de negocios. ¿Cuándo decide dar un cambio tan radical y convertirse en soldado? 
Sí, he trabajado en bastantes campos. Fue una evolución de todas las cosas que vi. Decidí que debía hacer algo al respecto. Primero me convertí en un combatiente en Libia, en el 2011, y ahora junto a Sons of Liberty International entreno a los cristianos en Iraq para que se enfrenten al Estado Islámico. 


En el 2007 inició la aventura de Matthew VanDyke. A bordo de su motocicleta recorrió más de 60 mil kilómetros de África y Medio Oriente utilizando su lente para captar todo lo que pasaba en esa región. (Archivo Personal de VanDyke)

(Archivo Personal)

— ¿Si tuviera que ordenar su vida en capítulos, cuáles serían?
A ver, del 2007 al 2010 fueron mis años de motociclista en los que me convertí, en cierta forma, en un experto en la región. Esa etapa fue muy importante porque todo el conocimiento que obtuve me sirvió para que en el 2011 me uniera a la revolución en Libia. Desde el 2012 hasta el 2014 estuve trabajando en la revolución siria, donde grabé un documental que mostraba la lucha diaria de los rebeldes. Finalmente, el año pasado fundé Sons of Liberty International. Somos una compañía que entrena a fuerzas locales de cualquier parte del mundo para que puedan defenderse de grupos terroristas o regímenes opresores.


Desde el 2014 VanDyke fundó Sons of Liberty International, una compañía que entrena a fuerzas locales para enfrentar a terroristas y regímenes opresores. (Archivo Personal de VanDyke)

(Archivo Personal)

— ¿Podrían ser calificados como mercenarios?
No, porque trabajamos gratis y con la intención de ayudar a esas poblaciones.

— ¿Todo el dinero proviene de donaciones?
La inversión inicial fue mía, luego pasamos a recolectar dinero del público a través de nuestra .

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REVOLUCIÓN EN LIBIA

— Durante sus batallas en Libia, llegó a ser arrestado ...
Fui capturado en una emboscada, me noquearon y desperté camino a una prisión. Primero me llevaron a la cárcel de Maktab al-Nasser, luego me trasladaron a la prisión de Abu Salim, la más famosa de Libia por los abusos que se cometen en ella. Pasé cinco meses y medio en total.

— ¿Cómo se sentía en esa cárcel?
Fue muy difícil, sobre todo por el hecho de que fui confinado en solitario. No creía posible que en algún momento me liberarían, lo más seguro era que me ejecuten.


VanDyke estuvo preso en dos cárceles libias. Pasó casi medio año en ellas. (Archivo Personal de VanDyke)

(Archivo Personal)

— ¿Sintió miedo, frustración o llegó a resignarse a la idea?
Comencé con miedo, eso duró poco más de un mes. Luego tenía alucinaciones originadas por el confinamiento en solitario. Hubo ocasiones en las que pensaba que en cualquier momento habría un intercambio y sería liberado, pero luego de cinco meses esa idea se desvanecía.

— ¿Qué fue lo peor que vivió dentro de esa prisión?
Estar solo. Despertar y no tener nada que hacer, excepto mirar una pared hasta que iba a dormir. Imagina pasar eso por casi medio año.

— ¿Cómo logró salir en libertad?
Hubo un motín, algunos de los prisioneros rompieron la puerta de mi celda y pude escapar. Todo pasó muy rápido, no estaba seguro de qué hacer o a dónde ir. Probablemente fue el mejor día de mi vida.

— Luego de escapar continuó combatiendo. ¿Por qué?
Porque creía en la causa y ahora tenía la experiencia de algo que los libios habían pasado por décadas, muchos no dejaron de pelear incluso cuando estaban presos. Me comprometí con la revolución y no iba a romper ese compromiso hasta que ganáramos.

— ¿Ha sentido miedo en algún momento?
Sí, definitivamente. En Libia habían enfrentamientos con el enemigo en los que creía que iba a morir. En Siria lo mismo. Pero, todo eso es parte de trabajar en esa región. Hay momentos de miedo pero debes enfrentarlos y atravesarlos si deseas trabajar en esto.

—  ¿Qué fue lo peor que ha visto en estos países?
En Siria vi a un bebé decapitado durante mi primer día en Alepo. Eso fue probablemente lo peor. En Libia vi cosas propias de la guerra como personas incendiándose, escenas dramáticas de personas con las cabezas destruidas. Siempre se ven cosas horribles en la guerra.

—  ¿Perdió a alguien cercano durante los combates?
Sí, cuando fui capturado en Libia todos mis compañeros fueron asesinados. Fui el único sobreviviente de ese grupo. En Siria, Foley y Sotloff fueron otros dos amigos que también fueron ejecutados. Es parte de trabajar en esos lugares, sabes que habrá gente a la que quieres que morirá como resultado de esas guerras. 

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UNA NUEVA BATALLA, UN NUEVO OBJETIVO

— ¿Cómo llegó a Iraq?
Había vivido ahí unos años atrás. Cuando el Estado Islámico ejecutó a dos de mis amigos: James Foley y Steven Sotloff, enfoqué mi atención en luchar contra ellos. Hablé con amigos que tenía allá para saber si había algún grupo que se enfrentaba contra estos terroristas. Me pusieron en contacto con los cristianos, hablé con ellos y para setiembre u octubre me reuní con su líder. En diciembre comencé a entrenarlos.


De izquierda a derecha: Matthew VanDyke, Nouri Fonas, Clare Morgana Gillis y James Foley en la casa de Fonas, ubicada en Bengasi, Libia, en el 2011. (Archivo Personal de VanDyke)

(Archivo Personal)

— ¿Cuando vio los videos de Foley o Sotloff, imaginó que eso podía pasarle a usted?
Sí. Traté de imaginarme en esa situación y cómo reaccionaría. Sé que corro un riesgo pero es un riesgo necesario. Esos terroristas creen en lo que hacen y asumen el riesgo, yo hago lo mismo.

—¿Cuál es la principal diferencia entre su lucha en Iraq y Libia?
En Libia peleábamos contra el gobierno, era una verdadera revolución. En Iraq peleamos potencialmente junto al gobierno. En resumen, en Iraq enfrentamos a los terroristas y en Libia éramos llamados terroristas. He estado en ambos lados del campo de batalla, eso me permite tener un mejor entendimiento de lo que el enemigo piensa y poder combatirlo.


(Archivo Personal de VanDyke)

(Archivo Personal)

— ¿Cómo ve el futuro de esos países?
Cada país tomará su propio tiempo en arreglarse. Libia tardará unos cuantos años en retomar la estabilidad necesaria. Con el Estado Islámico, por otro lado, tomará mucho tiempo erradicarlo, puede incluso que no se logre en esta generación. Se avanza y se retroceden muchos pasos en esta lucha.

— ¿Cree que es posible?
Sí, probablemente antes de que muera muchos de estos países habrán solucionado muchos de sus problemas porque no toleraran tanta opresión.

— ¿El Estado Islámico o las fuerzas de Gadafi, cuál es más peligroso?
Los miembros del Estado Islámico son más feroces, si soy capturado por ellos no tendría opción de escapar, sería ejecutado. Son mejores combatientes, tienen mejores armas, no le temen a la muerte, tienen más experiencia. Son, definitivamente, más difíciles e increíbles de lo que fue el ejército de Gadafi.


(Archivo Personal de VanDyke)

(Archivo Personal)

— ¿Cuándo siente que terminará su trabajo en esa región?
Cuando los regímenes tiranos y los dictadores sean eliminados. Tal vez mi vida entera no sea suficiente.

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VANDYKE DESPUÉS DE LA GUERRA

¿Cómo ve su futuro?
Como parte de Sons of Liberty International. Me veo viajando y trabajando por más tiempo, ayudando a la gente a defenderse por sí mismos y a luchar por su libertad.

¿Se imagina viviendo nuevamente en Estados Unidos?
Sí, cuando la guerra acabe probablemente vendré a vivir a Nueva York. Cuando algo acaba, acaba. Cuando los regímenes tiranos y los dictadores sean eliminados, mi trabajo habrá acabado.

Entonces, su trabajo podría durar para siempre…
Probablemente mi vida entera no sea suficiente

¿Qué opina su pareja sobre esto?
Ella trabaja en la compañía, me ayuda y me apoya. Lo viene haciendo por muchos años.

¿No tiene intenciones de formar una familia? ¿Niños, tal vez?
Eventualmente sí pero ahora invierto mucho tiempo en esta causa.

¿Cómo vive estos días en Nueva York, desea volver a Iraq a combatir o disfruta estando lejos del campo de batalla?
Prefiero estar en Nueva York, no me gusta irme. Pero, lo que escogí hacer fue cumplir una causa así que debo ir a Iraq a cumplir mi trabajo. No tengo ninguna prisa en volver allá, preferiría quedarme en Nueva York, pero es importante cumplir con mi trabajo.