Por Roger Zuzunaga Ruiz

Diez minutos antes de cumplirse el plazo de un ultimátum lanzado por Donald Trump, Estados Unidos e Irán acordaron el martes un alto el fuego de dos semanas que ambos presentan como una victoria propia. Washington asegura haber impuesto condiciones desde la presión militar, mientras Teherán sostiene que resistió sin ceder en sus líneas rojas. Sin embargo, más allá de la narrativa de triunfo, la verdadera disputa recién comienza: la negociación que se abrirá en Pakistán pondrá a prueba si esta tregua puede marcar o no el fin de la guerra.

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