Por Carlos Lázaro

Después del fracaso de un segundo intento de diálogo en Islamabad, capital de Pakistán, la relación entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán se encuentra en un estado incierto, en un limbo. No es paz, pero tampoco una guerra en toda su dimensión como observabámos semanas atrás en el Golfo Pérsico. Las acciones de ambas naciones indican que han optado por la estrategia de desgaste, una acción que podría provocar grandes cosecuencias en la economía global.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: