El presidente iraní advierte a EE.UU. de que atacar a Jameneí sería “una guerra total”
El presidente de Irán advirtió que cualquier agresión contra el líder supremo equivaldría a “una guerra total”, después de que Trump afirmara que “es el momento de buscar un nuevo liderazgo” en Teherán.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, advirtió de que cualquier agresión contra el líder supremo del país, Ali Jameneí, equivaldría a “una guerra total”, después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, afirmara que “es el momento de buscar un nuevo liderazgo” en Teherán.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, advirtió de que cualquier agresión contra el líder supremo del país, Ali Jameneí, equivaldría a “una guerra total”, después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, afirmara que “es el momento de buscar un nuevo liderazgo” en Teherán.
“Cualquier agresión contra el líder supremo de nuestro país equivale a una guerra total contra el pueblo iraní”, escribió Pezeshkian en la red social X el domingo por la noche.
El presidente iraní responsabilizó también a Estados Unidos y a sus aliados de las dificultades económicas que atraviesa Irán, debido a lo que calificó como “enemistad histórica y sanciones inhumanas”, en respuesta a las afirmaciones de Trump del sábado, cuando aseguró que 37 años de liderazgo de Jameneí han llevado al país a la “destrucción total”.
El presidente estadounidense afirmó en una entrevista con Politico que “es el momento de buscar un nuevo liderazgo en Irán” y acusó a Jameneí del “uso de la violencia a niveles nunca antes vistos”, con la muerte de “miles de personas para mantener el control”.
El líder republicano ya había amenazado con intervenir militarmente si las autoridades iraníes reprimían violentamente las protestas antigubernamentales, iniciadas el 28 de diciembre por el deterioro de la situación económica y que pronto se extendieron por todo el país con consignas a favor del fin de la República Islámica.
Los iraníes caminan junto a un cartel que dice en persa "Conóceme, soy Irán" en la plaza Valiasr, en la calle Teherán, Irán, el 16 de enero de 2026. (EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH)
/ ABEDIN TAHERKENAREH
Las movilizaciones alcanzaron su punto álgido los pasados 8 y 9 de enero.
Según la ONG opositora Iran Human Rights, con sede en Oslo, la represión ha causado más de 3.400 muertos.
El propio líder supremo de Irán reconoció el sábado la muerte de “varios miles” de personas durante las movilizaciones, pero responsabilizó a Trump de lo ocurrido, al considerar que Estados Unidos instigó y alentó los disturbios con el objetivo de desestabilizar el país.
Las autoridades iraníes han denunciado que elementos armados a los que califican de terroristas, vinculados a Estados Unidos e Israel, se infiltraron en las manifestaciones y fueron responsables de las muertes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, pidió el martes 13 de enero a los iraníes que mantengan las manifestaciones, tomen las instituciones y registren los nombres de "los asesinos y los abusadores", en momentos en que las protestas son reprimidas por las autoridades. Mientras, varios países europeos convocaron a los representantes de Irán, a raíz de la represión de las protestas, que habrían dejado más de 700 muertos. (AFP)