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Un bombero apaga el incendio de un vehículo tras el impacto de un proyectil lanzado por Irán en el sur de Tel Aviv el 15 de marzo de 2026. Foto: Jack GUEZ / AFP
La fuente no ofreció más información sobre el alcance de los daños, que se producen en un aeropuerto que es frecuente objetivo de los misiles de Irán y alrededor del cual se han producido impactos de pequeñas bombas de proyectiles de racimo a lo largo de los casi 20 días de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La primera semana, el espacio aéreo israelí estuvo cerrado y Ben Gurión reabrió el 8 de marzo de forma parcial para algunos vuelos comerciales, después de tres días en los que ya se abrió para vuelos de repatriación de israelíes.
Tras el ataque al aeropuerto este miércoles, el Canal 12 israelí informó de que el Ministerio de Transporte está considerando reducir el número de pasajeros en cada vuelo saliente.
El pasado 9 de marzo, dos obreros de la construcción murieron en la localidad de Yehud, muy cercana al aeropuerto, tras sufrir un impacto de una bomba dispersada por un misil de racimo iraní.
El día 13, un edificio residencial situado a cuatro kilómetros del recinto de Ben Gurión resultó impactado por otro misil iraní de racimo, sin que se produjeran heridos.
Rescatistas revisan los escombros de un edificio dañado en la ciudad israelí de Tel Aviv tras un nuevo bombardeo de cohetes iraníes el 16 de junio de 2025. (Foto de Menahem Kahana / AFP).
/ MENAHEM KAHANA
Según datos del Ejército israelí, alrededor de la mitad de los misiles iraníes disparados a Israel desde el 28 de febrero llevan ojivas de racimo, diseñadas para dispersar varias decenas de submuniciones sobre un radio que puede llegar a alcanzar 10 kilómetros al ser detonadas.
Cada submunición está hecha de acero y lleva una carga explosiva de entre 3 y 20 kilos. Algunos misiles de mayor tamaño, como el iraní Khorramshahr, pueden llegar a dispersar alrededor de 80 de estas bombas.
La dispersión de las submuniciones implica que son más difíciles de interceptar y que los daños no se concentran en un solo punto. Además, algunas de estas pequeñas bombas no explotan al impactar, lo que genera un riesgo adicional.
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Irán advirtió este lunes 16 de marzo que está preparado para continuar con la guerra y llevarla "tan lejos como sea necesario", mientras Estados Unidos presiona a las grandes potencias para que le ayuden a reabrir el estrecho de Ormuz, crucial para el tránsito de petróleo. (AFP)