Redacción EC

Jerusalén. Miles de israelíes se manifestaron en en defensa del primer ministro en funciones, , y contra lo que, citando al mandatario, tacharon de “intentona golpista”, tras formalizarse la acusación en su contra por corrupción y desatarse una crisis interna en su partido.

Bibi, rey de ”, corearon los manifestantes en referencia a Benjamin Netanyahu, que es como se le conoce, mientras ondeaban banderas israelíes y de su partido, el Likud.

Los asistentes, que acudieron con carteles en apoyo a “Bibi” y en contra del fiscal general del Estado, pidieron el arresto del abogado del Estado Shai Nitzan y de Liat Ben Ari, otro de los integrantes del equipo que llevó adelante la investigación contra el primer ministro.

Miri Regev, ministra de Cultura y Deportes y férrea defensora de Benjamin Netanyahu, fue la única figura destacada del Likud que estuvo presente y se sumó a otros miembros del partido, como el parlamentario Miki Zohar, quien dijo que la Justicia es víctima de un “complot de la izquierda y los medios” y calificó a la investigación contra Benjamin Netanyahu como “sucia”.

Por otra parte, el líder centrista Beny Gantz, que también ha exigido la renuncia de Benjamin Netanyahu y se ha mostrado confiado en la posibilidad de formar un Ejecutivo de unidad con otro líder de Likud, se refirió a la protesta en su cuenta de Twitter y apuntó que “en una democracia saludable, el primer ministro no organiza una protesta contra el sistema judicial del que es responsable”.

Otro de los que criticó los ataques, liderados por el propio Benjamín Netanyahu, contra la Justicia y la Policía, fue el fiscal general del Estado, Avijai Mandlebit, quien días atrás formalizó la acusación contra el mandatario por cargos de fraude, cohecho y abuso de confianza.

Estoy escuchando expresiones que no tienen lugar en el discurso oficial y que están dirigidas al sistema judicial”, señaló el fiscal en un evento en el sur del país, y agregó que también ha escuchado “amenazas, mentiras y calumnias infundadas”.

La protesta de hoy se da en un contexto en el que figuras importantes del partido han exigido que se celebren primarias para desbloquear el estancamiento político en Israel.

Uno de ellos, Gideon Saar, el principal rival del actual líder dentro de la formación, no solo solicitó la celebración de primarias sino que también exigió la renuncia de Benjamin Netanyahu.

El Comité Central del Likud se reunirá la semana que viene para decidir si celebran o no una elección interna de la formación, algo que Saar pretende que se lleve a cabo antes del 11 de diciembre, que es cuando expira el plazo de 21 días que tiene la Knéset (Parlamento), para poder formar un Gobierno y evitar los terceros comicios generales en menos de un año.

Fuente: EFE