Redacción EC

Beirut (Reuters) Al menos 18 personas, en su mayoría niños, murieron en una embestida aérea de las fuerzas leales al presidente sirio Bashar al-Assad sobre una escuela en la ciudad de Alepo, un día después de ataques en zonas controladas por el Gobierno en los que fallecieron más de 100 personas, dijeron activistas.

Estos devastadores ataques, que se destacan por su ferocidad incluso en una guerra civil en la que ahora fallecen entre 200 y 300 personas al día, se producen cuando Siria se prepara para unas elecciones que previsiblemente extenderán el tiempo de Assad en el poder.

El martes, un día después de que el presidente anunciase que se postulará a un tercer mandato en una votación que ya ha sido calificada de farsa por sus oponentes, dos coches bomba explotaron en una zona de Homs controlada por el Gobierno.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que monitoriza el conflicto sirio, dijo el miércoles que el número de fallecidos por esas bombas había subido a 100 personas.

En tanto, un ataque mortal sobre una escuela, por el que las autoridades culparon a terroristas que luchan contra Assad, también causó la muerte de al menos 14 personas.

El ataque aéreo del miércoles sobre la escuela Ain Jalut, en el barrio Al Ansari de Alepo, pareció ser parte del bombardeo continuo sobre la ciudad en disputa por las fuerzas de Assad.

Fotografías de la escuela mostraron sangre en las paredes de los pasillos y escombros en las aulas, mientras que imágenes de video hechas públicas por activistas en la oficina para los medios de Alepo, contraria a Assad, expusieron más de una decena de cuerpos que parecían ser de niños tendidos sobre un suelo con azulejos.

El Observatorio dijo que el número de fallecidos en este ataque era de 18, mientras que la oficina para los medios de Alepo dijo que 25 niños habían sido asesinados.

Durante meses, las fuerzas de Assad han lanzado un tipo de explosivos toscos pero poderosos que no están diseñados para objetivos precisos en partes de la ciudad controladas por rebeldes, a pesar de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hizo un llamamiento hace dos meses a detener su uso.

Human Rights Watch, con sede en Estados Unidos, dijo esta semana que había documentado 85 lugares en Alepo golpeados por bombardeos aéreos desde la petición del Consejo de Seguridad.

Más de 150.000 personas murieron en los tres años y medio de conflicto en Siria, que comenzó como una serie de protestas contra el Gobierno de Assad en marzo de 2011. Naciones Unidas dice que hay 6 millones de desplazados dentro del país y que otros 2,5 millones de refugiados han huido al extranjero.