Carlos Ghosn, especialista en salvar a grandes empresas de la bancarrota, es el empresario brasileño-libanés de 65 años que evadió increíblemente a las autoridades niponas y ahora es un fugitivo buscado por la Interpol. (AFP)
Carlos Ghosn, especialista en salvar a grandes empresas de la bancarrota, es el empresario brasileño-libanés de 65 años que evadió increíblemente a las autoridades niponas y ahora es un fugitivo buscado por la Interpol. (AFP)
Redacción EC

Un hombre de 65 años, escondido en una gran caja de instrumentos musicales llevada por la banda que tocó en la fiesta por Año Nuevo que organizó en su casa, escapa de la policía que lo mantenía vigilado las 24 horas del día y se dirige a toda velocidad a un aeródromo en Tokio. Un jet privado despega con él hacia Turquía y minutos después continúa con su huida hacia el .

Lo que bien podría ser la escena de una superproducción de Hollywood es en realidad la teoría más sólida de cómo habría huido Carlos Ghosn, el expresidente de , Mitsubishi y Renault, que eludió a la justicia y sobre el que ahora pesa una orden de captura emitida por la Interpol.

He escapado de la injusticia y la persecución política”, señala un comunicado emitido por Ghosn el mismo 31 de diciembre. En la misiva, el empresario también asegura que tomó la decisión de escapar para no ser “rehén de un sistema judicial japonés manipulado en el que se presume la culpabilidad, la discriminación es desenfrenada y se niegan los derechos humanos básicos”.

Pero, ¿cómo este exitoso gerente pasó de ser apodado ‘Mr. Fix it’, por su habilidad para salvar a grandes empresas en bancarrota, a un fugitivo internacional?

Carlos Ghosn, el expresidente de Nissan, Mitsubishi y Renault, eludió a la justicia japonesa el pasado 31 de diciembre y ahora pesa sobre él una orden de captura emitida por la Interpol. (AP)
Carlos Ghosn, el expresidente de Nissan, Mitsubishi y Renault, eludió a la justicia japonesa el pasado 31 de diciembre y ahora pesa sobre él una orden de captura emitida por la Interpol. (AP)

METEÓRICO ASCENSO

Nació en Brasil, el 9 de marzo de 1954, pero sus padres provenían del Líbano, por ello a los seis años se fue a vivir a ese país junto a su madre. Tras criarse ahí se trasladó a Francia, donde obtuvo dos títulos en ingeniería. Habla árabe, portugués, francés, inglés y estaba en proceso de aprender japonés.

Con poco más de 30 años ya dirigía las operaciones de la francesa Michelin en Brasil, tras haber empezado como practicante en las áreas de gerencia de la compañía. Creando grupos de trabajo integrados por miembros de diferentes áreas logró reflotar la empresa en tan solo dos años.

El éxito lo llevó a ser director general de Michelin en Norteamérica a los 34 años y dos años más tarde ocupar la presidencia regional de la compañía tras lograr una alianza con un fabricante de neumáticos estadounidense, lo que llevó a duplicar sus índices de producción.

En 1996, ante la incapacidad de seguir ascendiendo por la naturaleza de empresa familiar en Michelin, Ghosn decide irse al fabricante de automóviles Renault. Una compañía en crisis por esa época.

En 1996, ante la incapacidad de seguir ascendiendo por la naturaleza de empresa familiar en Michelin, Ghosn decide irse al fabricante de automóviles Renault. (AFP)
En 1996, ante la incapacidad de seguir ascendiendo por la naturaleza de empresa familiar en Michelin, Ghosn decide irse al fabricante de automóviles Renault. (AFP)

En poco más de tres años, Ghosn consiguió que Renault se convirtiera en una de las marcas más vendidas en Europa. Aunque para ello tuvo que tomar medidas como el cierre de una fábrica en Bélgica, causando el despido de unos 3 mil trabajadores y otorgándole el apodo de “asesino de costos”.

Para 1999, el empresario libano-brasileño decidió que Renault compraría parte de Nissan, la marca de automóviles japonesa que por esa época cargaba con una deuda de 36 mil millones de dólares debido la arrolladora evolución de sus principales competidores: Toyota y Honda.

Tras desembolsar 7 mil millones de dólares, Renault y Ghosn se hicieron con el 36,8% de la compañía nipona. Hizo falta el cierre de cinco fábricas y el despido de 21 mil trabajadores para que ‘Mr. Fix it’ comenzara a reflotar Nissan, lo que finalmente logró a los 12 meses de haber accedido al cargo.

Con ello la popularidad de Ghosn despegó a tal punto que se habló de él como un virtual candidato para la presidencia en el Líbano y fue considerado prácticamente un héroe empresarial en Japón.

Doce meses de asumir la presidencia de Nissan, haber cerrado cinco fábricas y despedir a 21 mil trabajadores, ‘Mr. Fix it’ sacó a la empresa de la bancarrota. (Reuters)
Doce meses de asumir la presidencia de Nissan, haber cerrado cinco fábricas y despedir a 21 mil trabajadores, ‘Mr. Fix it’ sacó a la empresa de la bancarrota. (Reuters)

Para el 2005, además de la copresidencia de Nissan, Ghosn fue nombrado director general de Renault.

Pero eso, nuevamente, no era suficiente.

Once años después, en el 2016, Ghosn impulsó la compra del 34% de Mitsubishi Motors Corp., cuya presidencia también asumió.

LA CAÍDA

En noviembre del 2018 la noticia más sonada en Tokio era la captura de Carlos Ghosn acusado de irregularidades financieras, entre las que se incluía haber evadido impuestos y desviar US$5 millones de Nissan hacia un concesionario de autos que él manejaba.

Su detención se produjo a bordo de su jet privado, cuando aterrizaba en Tokio proveniente del Líbano.

La noticia causó que tanto Nissan como Mitsubishi lo destituyeran de sus cargos, su renuncia de Renault y un arresto que se extendió por 108 días, hasta que pagó una fianza de US$9 millones.

Al poco tiempo fue detenido nuevamente por el mismo proceso y tuvo que pagar otra multa de US$4,5 millones para cambiar el régimen a domiciliario.

En abril de este año, Ghosn salió en libertad tras pagar una fianza de 9 millones de dólares. Poco después volvió a ser arrestado y cambiaron su regimen a prisión domiciliaria tras una nueva fianza de 4,5 millones de dólares. (Reuters)
En abril de este año, Ghosn salió en libertad tras pagar una fianza de 9 millones de dólares. Poco después volvió a ser arrestado y cambiaron su regimen a prisión domiciliaria tras una nueva fianza de 4,5 millones de dólares. (Reuters)

Ya en su casa, Ghosn fue monitoreado constantemente, impedido de hablar sobre el proceso y su acceso a Internet fue limitado por decisión judicial. Por ello, el escape que aparenta tener meses de planeamiento, ha resultado ser una vergüenza para el sistema japonés de justicia.

Hasta los abogados del empresario, quienes poseen sus tres pasaportes (brasileño, libanés y francés), se han mostrado desconcertados y aseguran no haber estado enterados de la fuga. El Gobierno del Líbano, por su parte, ha negado tener responsabilidad en el caso a través de la Cancillería.

El director de la firma de investigación y política Asia Strategy, Keith Henry, le dijo a CNN que este caso “es un problema mayor para (el primer ministro de Japón Shinzo) Abe y Japón que para Ghosn”.

Un problema que aumenta al considerar que el Líbano y Japón no tienen acuerdos de extradición. “No importa lo que hagan ahora, es muy difícil superar la vergüenza de dejar ir a uno de los sospechosos de más alto perfil”, añadió Keith para CNN.

Por ahora, la Fiscalía de Tokio ha designado a una docena de agentes para inspeccionar la vivienda de Ghosn. Por su parte, la policía turca ha detenido a cuatro pilotos de una aerolínea privada, un gerente de la compañía y otros dos empleados, según el comunicado emitido por la oficina del gobernador de Estambul y recogido por CNN.

Por ahora, la Fiscalía de Tokio ha designado a una docena de agentes para inspeccionar la vivienda de Ghosn. (Reuters)
Por ahora, la Fiscalía de Tokio ha designado a una docena de agentes para inspeccionar la vivienda de Ghosn. (Reuters)

Todos los detenidos estarían acusados de haber facilitado la huida de Ghosn y de su esposa, Carole, hacia el Líbano. El empresario posee inversiones en este país que incluyen la participación en un banco, en negocios de bienes raíces y en una viña.

Se desconoce los siguientes pasos que tomará la justicia libanesa ante la recepción de la orden emitida por Interpol.