Local USLas versiones sobre la supuesta captura del empresario colombiano Alex Saab en Venezuela sacuden el escenario político. Ello luego de que medios internacionales y fuentes estadounidenses aseguraran que el presunto testaferro de Nicolás Maduro habría sido detenido en Caracas en un operativo con posible participación de autoridades de Estados Unidos. Sin embargo, la defensa de Saab negó categóricamente el hecho y calificó la información como falsa: su abogado afirmó que el exministro “está tranquilo en Caracas”, en libertad y sin ningún tipo de restricción. Mientras que el silencio oficial del Gobierno Venezolano mantiene abierta la incertidumbre sobre el paradero y la situación real de una de las figuras más sensibles del entramado de poder y corrupción del régimen chavista.
De acuerdo con la agencia Reuters, un funcionario policial estadounidense dijo que la captura se realizó en Caracas en la madrugada del miércoles y que ese mismo día también fue detenido el empresario Raúl Gorrín, director de la cadena de televisión venezolana Globovisión y sobre quien pesa una acusación formal en Estados Unidos por supuesto lavado de dinero.
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En tanto, la emisora colombiana Caracol Radio informó, citando “fuentes de inteligencia en Estados Unidos”, que Saab “habría sido capturado en Venezuela para su extradición” a ese país. Agregó que en la operación participaron autoridades venezolanas y el FBI.

Caracol Radio aseguró que Saab está en poder del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) a la espera de ser extraditado.
Por su parte, el diario El Tiempo de Colombia informó que desce hace unas tres semanas, agentes federales de Estados Unidos le enviaron mensajes a Saab a través de intermediarios. En estos, le habrían advertido que el gobierno de transición en Venezuela, dirigido por Delcy Rodríguez, tendría planes de arrestarlo por presunta traición a la patria.
Mientras que el diario The New York Times informó el jueves que Saab y Gorrín fueron detenidos e interrogados por agentes venezolanos y que las autoridades estadounidenses tenían conocimiento del arresto.
En este punto, cabe recordar que Alex Saab ya había sido detenido en el 2020 en Cabo Verde por una acusación de lavado de dinero y posteriormente fue extraditado a Estados Unidos, donde la justicia lo acusó de manera formal de conspiración para lavado de dinero y de ser testaferro de Maduro.
Estuvo preso en Estados Unidos desde octubre del 2021 hasta diciembre del 2023, cuando el entonces presidente Joe Biden le otorgó un perdón presidencial a cambio de la liberación de estadounidenses arrestados en Venezuela.

Entonces, Saab retornó a Venezuela. En octubre del 2024 Maduro lo designó ministro de Industrias y Producción Nacional.
Pero tras el arresto de Maduro en Caracas en una operación militar estadounidense, Delcy Rodríguez destituyó a Saab de su cargo de ministro.
El Tiempo sostiene que cuando fue contactado por Estados Unidos, las autoridades de ese país habrían ofrecido a Saab un arreglo relacionado con una supuesta nueva acusación formal que se estaría gestando en su contra. Este proceso judicial se basaría en hechos nuevos, ocurridos tras el perdón de Biden.
Saab habría respondido que no tenía problemas pendientes con Estados Unidos y sostuvo que cualquier cargo nuevo sería un montaje. Alegó que tenía protección legal por el indulto anterior.
Las fuentes estadounidenses consultadas por El Tiempo manifestaron que a su retorno a Venezuela Saab mantuvo su rol como un poderoso operador, negociando cargamentos de petróleo a pesar de las sanciones vigentes. Por ello, se le habría planteado una “puerta legal” que incluiría medidas de protección para su esposa, Camilla Fabri, y sus hijos.
Reuters contactó a un abogado de Saab, Luigi Giuliano, y este aseguró que la noticia de su arresto no era cierta.
Mientras que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, no negó ni confirmó los informes. Solo dijo que el tema no era de su competencia y que no tenía información al respecto.
La presión de Estados Unidos está funcionando

Para el politólogo venezolano José Vicente Carrasquero, si se confirma la captura de Alex Saab, marcaría uno de los movimientos más sensibles en el entramado de poder del chavismo en los últimos años. Sin embargo, considera que no se trataría de una ruptura interna del chavismo ni de una decisión soberana del Gobierno Venezolano, sino de una orden directa de Estados Unidos ejecutada dentro del país.
“Esto no es una ruptura interna del chavismo. Es una orden de los Estados Unidos”, sostiene Carrasquero a El Comercio.
Según el analista, la lectura que atribuye el arresto a una reconfiguración autónoma del poder parte de un supuesto equivocado. A su juicio, el control real de las decisiones estratégicas ya no está en Caracas.
“Quien gobierna hoy en Venezuela es Estados Unidos. Es el que está tomando las decisiones fundamentales”, enfatiza.
Mientras que el polítólogo venezolano Luis Nunes coincide en que la posible captura de Saab respondería a la presión directa de Estados Unidos y abriría un escenario de alto riesgo para Maduro y su entorno.
“Si se confirma, sin duda es una buena noticia, en el sentido de que es la presión de Washington la que ha estado funcionando”, afirma Nunes a El Comercio.
“Todavía hay mucho secretismo alrededor de esta detención, no solamente de él, sino también de Raúl Gorrín, los dos testaferros de Maduro”, agrega.
Consultado sobre los costos internos que podría asumir el poder en Caracas al permitir una captura de este calibre, Nunes apunta a una negociación política directa con Estados Unidos.
“Me imagino que en el fondo esto es una negociación que ha tenido como protagonista a la señora Laura Dogu, la jefa de misión. Seguramente ella presionó para que esto suceda”, precisa.

Carrasquero pone el foco en un dato que considera revelador: la destitución de Alex Saab de su cargo de ministro coincidió con una reunión de alto nivel en Caracas entre Delcy Rodríguez y el director de la CIA, John Ratcliffe.
“Ella destituye a Alex Saab el mismo día que se reúne con el director de la CIA. Eso no es casualidad”, subraya.
En ese ámbito, interpreta medidas recientes —como el cierre del Helicoide y la liberación de presos políticos— como parte de un desmontaje progresivo del aparato de control.
“El Helicoide es una fuente fundamental de terror. Cuando desmontas eso, la gente vuelve a protestar, a informarse, a perder el miedo”, dice.
¿Saab testigo contra Maduro?

¿Estaría Estados Unidos buscando un arreglo con Saab para que testifique en contra de Maduro, sobre quien pesan en Nueva York cuatro cargos relacionados con el narcotráfico? “Indudablemente podría ser usado como testigo”, sostiene Carrasquero.
Asegura que existen precedentes claros de este tipo de acuerdos. “Estados Unidos ofrece reducción de penas cuando quiere condenar a alguien. Probablemente está armando ahora un cuerpo de testigos para un juicio contra Maduro”, dice Carrasquero.
Según el analista, Saab posee información decisiva y clave contra Maduro. “Conoce todo el submundo del financiamiento negro: drogas, venta ilegal de petróleo, oro, coltán, tráfico de personas, armas y apoyo al terrorismo”. Si habla en el juicio, sería el testigo estrella, indica.
Nunes, manifiesta que el valor central de Saab no está en su figura política formal, sino en la información que posee sobre los mecanismos financieros del régimen.
“Estados Unidos estaría muy interesado en que este señor sea deportado para que pueda hablar”, refiere.
“Tiene muchas cosas que contar, conoce mucho de las políticas del madurismo en cuanto a lavado de plata y negocios extraños”, agrega.
Desde esa perspectiva, el politólogo Nunes considera altamente probable que Washington busque convertirlo en colaborador judicial.
“Estoy convencido de ello. Si de verdad lo capturaron, lo que ese hombre vaya a comentar va a ser muy fuerte para la condena de Nicolás Maduro”, sentencia.
Cabello y otros chavistas con poder

Para Nunes, la señal que deja el caso Saab trasciende al propio empresario y apunta directamente a otras figuras clave del régimen, como el poderoso Diosdado Cabello, que tras la caída de Maduro se mantiene como ministro del Interior.
“Como se dice en lenguaje criollo: pongan sus barbas en remojo”, advierte.
Nunes sostiene que Cabello es el principal obstáculo para una transición hacia la democracia más acelerada.
“La gran piedra en el zapato se llama precisamente Diosdado Cabello. Él es el que no permite que se termine de soltar a los presos políticos”, indica Nunes.
El analista sostiene que mientras Cabello conserve poder, cualquier intento de cambio será limitado.
“El día que ese señor sea detenido o le cobren la recompensa que está pendiente por su arresto, las cosas empezarán a cambiar de manera más rápida en Venezuela”, precisa.

Nunes describe a Cabello como un dirigente que no cree en los discursos de reconciliación ni transición.
“Él mismo ha dicho: ‘a mí me sacan de aquí en una bolsa negra o con los pies por delante’”.
En su opinión, su lógica de poder está basada en la coerción. “Sus fichas de trabajo son la represión, el miedo y la extorsión. Él trata de sacar provecho de todo lo que está pasando en esta etapa”.
Nunes reconoce que el equilibrio de poder interno en Venezuela sigue siendo frágil. “Todo es un toma y daca entre Delcy y él, porque son las dos fuentes de poder más fuertes”, anota.
Para Carrasquero, la posible caída de Saab podría abrir un efecto dominó dentro de las élites chavistas: especialmente políticos, empresarios y militares involucrados en tramas de corrupción. “Todos están hoy en peligro”, afirma.
También menciona a Cabello. “Sobre él hay una recompensa de 25 millones de dólares y aparece en la misma acusación que Maduro. Si es verdad que el FBI participó en el arresto de Saab, los días de libertad de Cabello están contados”, concluye.
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