Milagros Asto Sánchez

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dice tener listos dos métodos para que obtenga las vacunas contra el a través del mecanismo Covax: “Con la liberación del dinero que nos tienen secuestrado y con el Plan Petróleo por Vacunas”. Aunque ambas estrategias resultan igual de confusas, ha sido la última la que ha llamado más la atención. ¿Es viable que el país caribeño intercambie parte de su producción petrolera por inyecciones anti COVID-19? Para los expertos la respuesta es un contundente no.

Para empezar, hablar con un laboratorio implica negociaciones muy complejas. Imagínese que en vez de decirles que les vamos a dar 20 dólares por una vacuna, les queremos dar medio galón de petróleo. Eso debería ser traducido en vender el petróleo y con esos dólares comprar las vacunas. No hay ningún laboratorio interesado en que le llenen su depósito con galones de petróleo”, dice a El Comercio Luis Nunes, analista político venezolano que vive en el Perú.

MIRA: Maduro ofrece “petróleo por vacunas” contra el coronavirus para Venezuela

El experto detalla que la industria petrolera venezolana está de capa caída y que lo único que Venezuela tiene en sus reservas para muchos años es petróleo pesado, un combustible que cada día se usa menos en el mundo porque contamina mucho y porque su proceso de refinación es costoso y largo.

Por lo tanto, no hay mucho que ofrecer. Es una propuesta absolutamente descabellada, que se hace con una falta de rigor científico y económico. Lo único razonable de la propuesta es que reconoce que lo único que le queda a Venezuela es petróleo. Todas sus industrias están destruidas”, señala el experto.

Para José Carrasquero, profesor de Ciencia Política de la Universidad Simón Bolívar, lo planteado por Maduro es inconcebible. Afirma que en los 20 años que el chavismo tiene en el poder la suma de dinero que entró a Venezuela fue mayor que la suma de todo el dinero que había entrado en toda su historia republicana. “Eso quiere decir que las arcas deberían estar llenas de dinero y no tendrían que estar ofreciendo materia prima por vacunas”, dice a este Diario.

Puntualiza también que no hay muchas opciones de países que puedan dar vacunas a cambio de petróleo. “Entre los países que están haciendo vacunas está China, pero ya se lleva el petróleo venezolano. Rusia tiene suficiente petróleo, produce sobre los 10 millones de barriles diarios. Estados Unidos pudiera comprar petróleo para sus refinerías, pero también produce mucho”, apunta.

Las intenciones de Maduro

Ambos expertos consideran que Maduro está usando esta propuesta para defender su discurso político de que las sanciones internacionales no dejan a Venezuela combatir la pandemia. Todo esto mientras el país vive una nueva ola de contagios.

El dirigente chavista ha insistido en pedir a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) gestionar que fondos congelados puedan usarse para pagar las dosis reservadas en el Covax para el país. Explicó que si no fuesen desbloqueados entraría en juego la opción de petróleo por vacunas.

Maduro lo que quiere es recalcar la existencia de las sanciones de Estados Unidos sobre Venezuela en materia petrolera y volver con el tema de que Venezuela no puede comprar vacunas porque no puede vender petróleo, lo que es una cuestión difícil de creer. Y hace esto al mismo tiempo que dice que no va a aceptar las vacunas de AstraZeneca que vienen por la vía del Covax, entonces es una grosera y vulgar politización del tema de las vacunas. Es un comportamiento que siempre ha tenido que es tener al pueblo de rehén”, apunta Carrasquero.

Nunes se pronuncia en la misma línea. “Maduro lo que quiere es meterle mano al dinero que está congelado. Su objetivo es hacer que parezca que está buscando soluciones a la crisis, cuando sabemos que ha manejado la pandemia a su criterio personal y sin ningún rigor científico”, señala.

La OPS anunció hace días que había destinado dosis de la vacuna de AstraZeneca para Venezuela. Sin embargo, el régimen de Maduro no ha autorizado la entrega por temor a efectos secundarios.

Hace una semana, Maduro dijo que no quería las vacunas de Astra, y de paso sembró una serie de errores científicos en las redes sociales que obligó a que Facebook le cerrara su cuenta por 30 días porque se considera que frente a una población que está desorientada y llena de miedo, muchas personas podrían hacerle caso. Y eso puede ser un atentado contra la salud pública y el derecho a la vida. Es tras ese incidente que ahora sale a pedir vacunas por petróleo, que es una propuesta que no tiene ni pies ni cabeza”, agrega Nunes.

Un trabajador sanitario atiende a un paciente con COVID-19 en Caracas. (Foto: AP / Matías Delacroix)
Un trabajador sanitario atiende a un paciente con COVID-19 en Caracas. (Foto: AP / Matías Delacroix)

El experto recuerda que hasta hace poco Maduro se ufanaba de que ya tenía todas las dosis que necesitaba de la vacuna rusa y se pronunció muy favorablemente cuando Cuba anunció que estaba fabricando una vacuna. “Pero se ve que no ha llegado a buenos acuerdos y ahora lanza esto que yo no creo que sea una propuesta seria. Yo creo que es un globo de ensayo a ver qué acuerdos puede lograr porque el tema del aumento de contagios se le está yendo de las manos”, indica.

En la oscuridad

Desde que la enfermedad se descubrió en Venezuela, el Gobierno ha manejado la crisis a su antojo, sin ninguna estrategia de fondo y con cifras bajas de casos y fallecidos que son desestimadas por diversos organismos internacionales.

La pandemia ha sido manejada en total oscuridad. Las cifras que dan son muy bajas. Hace unos días decían que habían muerto 20 personas en todo el país, pero solo en mis redes sociales pude contar 32″, cuenta Carrasquero.

Para el experto es lamentable la falta de transparencia en el manejo de la pandemia, así como la incapacidad de poder cerrar el país “porque la pobreza en Venezuela es muy grande, la gente vive del día a día”.

Y está el asunto de haber quebrado la industria petrolera a tal extremo de que no tienes ni siquiera reservas para comprar dinero. Al mismo tiempo se han gastado 170 millones de dólares en la defensa de Alex Saab [presunto testaferro de Maduro que afronta una posible extradición a Estados Unidos]. Si para eso hay dinero cómo es que no hay para las vacunas”, señala Carrasquero.

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