Click hacia la competitividad, por Angélica Matsuda Matayoshi
Click hacia la competitividad, por Angélica Matsuda Matayoshi
Angélica Matsuda Matayoshi

La digitalización es la capacidad que posee un país –empresas, entidades públicas y ciudadanos– para usar tecnologías digitales en la generación, procesamiento y transmisión de la información. El objetivo es práctico y claramente positivo: incrementar productividad, ampliar y mejorar los servicios públicos y privados, generar posibilidades de nuevos modelos de negocios, para finalmente aumentar la calidad de vida de los ciudadanos.

Hoy ya disfrutamos de algunas de las tantas aplicaciones que trae la digitalización a la vida cotidiana de las personas y de las empresas: obtener un antecedente penal vía una página web, recibir un diagnóstico de un médico especialista a distancia, llevar un curso en desde Huancavelica, conocer el estado de mi carga camino a China desde Chincha o fortalecer la marca de mi producto a través de las redes sociales. En el futuro, digitalización y vida cotidiana serán un matrimonio inseparable: carros que se manejan solos, catastros municipales a través de drones, máquinas inteligentes en las industrias y muchas otras aplicaciones que ni siquiera podemos imaginarnos. 

Los países que transformen más rápidamente sus economías, qué duda cabe, serán los que liderarán el mercado. El Perú se ubica en el puesto 11 en el ránking de digitalización de América Latina y el Caribe, último entre los países de la , y debajo de Uruguay, Argentina, Ecuador y Brasil. Del 2004 al 2013, el desarrollo de la digitalización generó al Perú US$7.364 millones en PBI y 41.725 empleos anuales. Estas cifras muestran las enormes posibilidades que tiene el país de multiplicar sus ganancias en competitividad si avanzamos hacia una economía digital.

Las oportunidades para dicha transformación están principalmente en la conectividad, el capital humano y la institucionalidad. La Agenda de Competitividad 2014-2018 ha relevado la prioridad de estos factores aceleradores, proponiéndose como metas lograr que el 100% de las capitales de provincias y 1.516 capitales de distrito estén conectadas con fibra óptica; 50% de estudiantes de secundaria pública usen las TIC, triplicar investigadores, alcanzar al menos la capacidad institucional de Colombia, entre otras, en las que ya se muestran algunos avances. 

A la fecha, se ha implementado la fibra óptica en todas las provincias de Huancavelica y se espera que para mediados del 2016 la totalidad de las 180 capitales de provincias del Perú estén conectadas. Se está iniciando el despliegue en los distritos de Lambayeque, Apurímac y Ayacucho. En paralelo, se ha incluido las habilidades digitales en la Jornada Escolar Completa, la política nacional de inglés ayudará a acelerar la transición hacia la economía digital y se está creando una masa crítica de ingenieros y científicos. Finalmente, el Consejo Nacional de la Competitividad ha efectuado una propuesta de institucionalidad que impulse una visión integral para generar el debate y establecer consensos, relevando que fortalecer dicha institucionalidad contribuiría con US$1.150 millones adicionales al PBI en el 2018.

Las ganancias para el ciudadano de a pie, las empresas y el país son enormes por su estrecha contribución a la eficiencia e innovación: Estado cero papeles, métodos productivos más complejos y mejores servicios para los ciudadanos. Hacer el “click” hacia la es ponernos en la senda correcta.