La memoria sísmica que no tenemos

“Lima no experimenta terremotos de gran magnitud desde 1970 y 1974. Este espacio de casi cinco décadas ha generado un peligroso sesgo generacional.”.

    Gerardo Berdejo Cavagnaro
    Por

    Magíster en Arquitectura Sostenible por la Universidad Politécnica de Madrid.

    icono te lo cuento
    00:0000:00
    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    Un hombre observa un edificio destruido por el terremoto de magnitud 7,4 en Dosquebradas Risaralda, Colombia. (Carlos Ortega / EFE)
    Un hombre observa un edificio destruido por el terremoto de magnitud 7,4 en Dosquebradas Risaralda, Colombia. (Carlos Ortega / EFE)
    / Carlos Ortega

    La tierra volvió a temblar cerca de nuestro país. Esta vez le tocó a nuestros hermanos colombianos y es inevitable hacernos la pregunta que siempre evitamos en nuestra capital con algo de resignación: ¿estamos verdaderamente preparados para el gran sismo que venimos esperando? Como arquitecto y urbanista, la respuesta objetiva es contundente y dolorosa: no, no lo estamos. Y el problema no radica únicamente en la inestabilidad de algunos suelos o en la calidad de nuestras construcciones, sino en una vulnerabilidad mucho más profunda y silenciosa: la falta de memoria sísmica y la desconexión cultural con la prevención.

    Conforme a los criterios de

    Trust Project
    Tipo de trabajo: