Escucha la noticia

00:0000:00
Lima recibe al mundo para hablar del futuro de nuestros alimentos
Resumen de la noticia por IA
Lima recibe al mundo para hablar del futuro de nuestros alimentos

Lima recibe al mundo para hablar del futuro de nuestros alimentos

Resumen generado por Inteligencia Artificial
La IA puede cometer errores u omisiones. Recomendamos leer la información completa. ¿Encontraste un error? Repórtalo aquí
×
estrella

Accede a esta función exclusiva

Si algo caracteriza al Perú es la extraordinaria diversidad de su agricultura. Es la memoria de los Andes, del desierto cortado por valles y de la Amazonia. El rastro de quienes domesticaron la papa en alturas imposibles, el maíz que viajó desde Mesoamérica y se hizo más diverso aún que en su lugar de origen, las miles de quinuas que resisten lo que ningún otro cultivo puede. Nuestro país es una geografía de descrito por sus semillas, un territorio donde la diversidad agrícola no se hereda: se cultiva todos los días.

Ese vínculo profundo no ha desaparecido. A pesar de la modernidad vertiginosa, el Perú sigue protegiendo su diversidad casi en silencio. El Estado peruano, junto con comunidades campesinas y organizaciones locales, han tejido una red de protección que pocas veces aparece en los titulares: zonas de agrobiodiversidad oficialmente reconocidas, bancos de germoplasma fortalecidos, programas para mantener vivas las variedades en sus propias chacras, recuperación de cientos de miles de hectáreas de andenes andinos, y el apoyo a familias que actúan como guardianas de la diversidad genética.

Estos procesos y decisiones estratégicas buscan proteger esta agrobiodiversidad en un contexto de clima cambiante, donde las heladas se adelantan, las sequías se alargan y las plagas pueden ser más agresivas, trayendo consigo suelos degradados y exacerbando la pobreza y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de cientos de miles de productores y productoras.

La FAO acompaña estos esfuerzos, articulando políticas, fortaleciendo capacidades y ayudando a que esta diversidad no quede atrapada en un laboratorio o en una vitrina, sino que circule, se use, se investigue y se comparta. Respetando los derechos y fortaleciendo la resiliencia de quienes han custodiado estas semillas durante siglos, comunidades agrícolas que, con su trabajo cotidiano, sostienen el futuro alimentario del Perú y del mundo.

Por eso tiene tanto sentido que del 24 al 29 de noviembre Lima se convierta en punto de encuentro global. La capital será sede de la Undécima Reunión del Órgano Rector del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura. No será una cumbre ruidosa, pero sí decisiva. Delegaciones de más de 150 países, investigadores, agricultores y organizaciones debatirán cómo proteger, usar y compartir de manera justa la diversidad de cultivos que alimenta a la humanidad.

Hoy, el planeta depende de muy pocos cultivos para la mayor parte de su demanda de calorías, mientras miles de variedades tradicionales están en riesgo justo cuando más se necesitan para enfrentar los desafíos climáticos y para garantizar la seguridad alimentaria global. Lo que ocurra en Lima no será una discusión abstracta: será la deliberación sobre cómo garantizar que esta diversidad siga viva, accesible y compartida, y sobre cómo asegurar que los beneficios lleguen a quienes han cuidado las semillas a lo largo del tiempo.

Y esto no es importante solo para científicos, agricultores o gobiernos. Es importante para todos. Porque detrás de cada plato, de cada cultivo que sustenta nuestra mesa y de cada paisaje agrícola que define al país, hay una variedad que alguien cuidó. Entender y defender esa diversidad es entender y defender quiénes somos como nación alimentaria. Es también preservar el futuro, para que esas semillas sigan contando su historia.

Cuando el mundo venga a Lima a hablar de semillas, en realidad vendrá a hablar de nuestro futuro, para que haya mejor producción, medio ambiente, nutrición y una vida mejor, sin dejar a nadie atrás. Y es un futuro que nos toca conocer, valorar y proteger juntos.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

Mariana Escobar Representante de la FAO en el Perú

Contenido Sugerido

Contenido GEC