Teoría del comercio internacional, por Fco. Miró Quesada R.
Teoría del comercio internacional, por Fco. Miró Quesada R.
Francisco Miró Quesada Rada

Exdirector de El Comercio

¿Cómo se enteró Francisco Pizarro que al sur de Panamá había un gran imperio? Los historiadores dicen que los nativos panameños le dieron esa información, porque tallanes y tumpis comerciaban con esas tribus panameñas. Entonces fue gracias a las relaciones comerciales que esos pueblos se conocieron.

Esto no es novedad, incluso se puede decir que el ser humano es comerciante por naturaleza. Recordemos las grandes caravanas de la reina de Saba que, desde Mauritania y Etiopía, llegaron a Israel durante el reinado del sabio Salomón. Un caso extraordinario fueron los fenicios, grandes navegantes del Mediterráneo, que se lanzaron a navegar no por el placer de hacerlo, sino para vender sus productos a otros países, sobre todo a los griegos, con quienes tuvieron un gran contacto, de tal forma que el alfabeto fenicio sirvió para la creación del griego. Incluso algunos historiadores helenistas sostienen que la democracia ateniense creada en el 500 antes de Cristo, se debió a que los griegos copiaron el funcionamiento de las asambleas en las colonias creadas por los fenicios.

Así podemos dar muchos ejemplos: la ruta de la seda de Marco Polo y el descubrimiento de América, en cuyo caso la finalidad era llegar a Oriente por Occidente para comerciar.

En este proceso, no solo se intercambian productos, sino además se contactan las culturas, se desarrolla la tecnología, surge la ambición y el afán de dominación, unas culturas se imponen sobre las otras. Es un proceso que continúa en nuestra época, con otra tecnología y otra velocidad.

Un fenómeno extraordinario que se deriva de las relaciones económicas y comerciales durante el siglo XX, y todavía continúa en la forma de dominación cultural, es ‘the american way of life’. Todos tenemos que hablar inglés, si no, no valemos nada en el mercado, ni en las relaciones comerciales, culturales, científicas y tecnológicas. El mundo se ha convertido en un Open English, como dice su propaganda televisiva. Estamos invadidos de música rock (ojo: hay rock en español), de McDonald’s (a la entrega inmediata le llamamos ‘delivery’, palabra inglesa que viene del francés ‘delivré’, vale decir ‘entregar’).

Estados Unidos domina el mundo porque logró que su cultura, su concepción del mundo y de la vida, del ‘winner’ y del ‘loser’, predomine en la humanidad, como alguna vez ya hace siglos lo hicieron los romanos.

Estas y otras interrogantes nos plantea Aníbal Sierralta Ríos en su obra “Teoría evolutiva del comercio internacional”. El autor es doctor en Ciencias Jurídicas, con posgrado en Comercio Internacional, Gerencia Internacional y Negociaciones Internacionales, además de notario.

Lo interesante de esta obra, que explica a partir de una serie de datos históricos la evolución y el desarrollo del comercio internacional y su impacto en las sociedades, es proponer un nuevo enfoque con perspectiva peruana y latinoamericana.

Comentando el libro, Jürgen Basedow, director del Instituto Max Planck, uno de los más prestigiosos jusinternacionalistas europeos, precisa que Sierralta “ha construido un panorama integral del desarrollo del comercio internacional desde sus orígenes hasta la fecha”. 

Cuando leemos el trabajo, vemos todos los procesos que se producen en las relaciones comerciales y las tensiones que de ellas se derivan o podrían derivarse, como la dominación tecnológica, cultural, las interferencias políticas y el rol que juega el derecho en este contexto. Sostiene Sierralta: “Si bien la dominación tecnológica posee aspectos particulares, su expansión puede darse en forma paralela en la etapa de penetración cultural, dado que se requiere modificar los patrones de consumo; priorizar algunos valores, empezando con la mayor o menor preeminencia de la persona humana para el disfrute de las nuevas tecnologías; adecuar las simpatías populares, orientándolas hacia marcas y nuevos hábitos; y preterir determinados aspectos de cohesión social”.

La obra de Sierralta nos recuerda la famosa teoría de la dependencia y de la dominación, que, retrotraída a la era de la globalización y quizá remozada en la hora actual, puede servir para explicar cuáles son las relaciones de dependencia y dominación en el capitalismo globalizado.