"La seguridad ciudadana no fue abordada con la seriedad que exige el panorama actual".
La presidenta Dina Boluarte llegó al Congreso con un extenso mensaje que diluyó las escasas propuestas que buscaba plantear para su último año de gobierno. El discurso no solo llegó con errores de redacción –como las cifras erradas sobre el déficit fiscal–, sino que mostró la poca claridad que desde el Gobierno Central se tiene sobre las necesidades urgentes de Junín y las otras 24 regiones del país.
La seguridad ciudadana no fue abordada con la seriedad que exige el panorama actual. A esto sumamos que no encontramos concordancia ni continuidad respecto de lo anunciado el año pasado.
En lo que respecta al cierre de brechas, mencionó como un logro la nueva Carretera Central, pero no dijo cuándo empezará su ejecución. Dicha omisión es preocupante y nos toca estar vigilantes de que se cumpla, según lo acordado, con que la ejecución se inicie en el primer trimestre del 2026. La magnitud de esta obra recae en que conectará la costa con la sierra central del país. También resulta primordial dar celeridad al compromiso del ferrocarril Huancayo-Huancavelica (el llamado Tren Macho) que, con una inversión superior a US$565 millones, ya cuenta con contrato.
El gobierno no debe bajar el ritmo de trabajo en este último año, por lo que toca a los equipos ministeriales sortear la burocracia de sus sectores y trabajar de manera articulada y célere con las autoridades subnacionales. En Junín tenemos varios compromisos pendientes, como la construcción del Centro de Innovación Tecnológica, el Centro de Emergencia Mujer y Familia y la rehabilitación de los 965 kilómetros de vías correspondientes al tramo 4 del Proyecto Longitudinal de la Sierra.
Más allá de la infraestructura, Junín y las regiones del país requieren descentralización efectiva y presupuestos justos, aunque los tiempos ya quedan cortos para pensar en reformas de fondo desde el Gobierno Central. Esto no nos impide lamentar que el mensaje no haya tenido propuestas concretas para la agricultura, salud, educación y agua potable. Una vez más, el gobierno queda en deuda con las regiones, y una vez más, la presidenta Boluarte perdió la oportunidad de demostrarle a la ciudadanía una visión de desarrollo para el país.
"Esta es la descentralización que el Perú necesita: con obras, visión de futuro y competitividad real".
El reciente mensaje a la nación de la presidenta Dina Boluarte ha evidenciado que el Perú atraviesa una etapa de decisiones trascendentales. Se destacó la urgencia de fortalecer la seguridad ciudadana, dinamizar la inversión pública y cerrar las brechas que aún separan a millones de peruanos del bienestar.
Desde Lambayeque, acogemos con responsabilidad ese llamado, pero también reafirmamos que los tiempos exigen hechos concretos, más allá de los discursos.
Una prueba de lo que sí se puede lograr cuando hay visión es la reciente resolución de viabilidad técnica temporal otorgada por la Autoridad Portuaria Nacional al proyecto del terminal portuario multipropósito de Eten. Este puerto, ubicado en Lambayeque, se perfila como un eje clave para el comercio interior (mediante el cabotaje) y exterior del país, además de corredor logístico macrorregional que conectará Lambayeque, Cajamarca, Amazonas, San Martín, Loreto e incluso Manaos (Brasil), articulando también con la ruta interoceánica hacia el Atlántico. Esta es la descentralización que el Perú necesita: con obras, visión de futuro y competitividad real.
Coincidimos con la presidenta en que la seguridad ciudadana debe ser una prioridad nacional. Pero también lo deben ser la expansión de infraestructura agrícola, como en el caso de Olmos, y la promoción de sectores estratégicos, como la agroindustria y la minería moderna, claves para generar empleo, exportaciones y crecimiento sostenible.
Como gobernador regional, como ciudadano y como hombre de fe, creo que es posible construir un Perú más justo, competitivo y unido, en el que las regiones no sean el remolque del país, sino su motor. Es hora de seguir construyendo. La unión hace la fuerza.