Lo que nos deja “La Paisana Jacinta”, por Raúl Castro
Lo que nos deja “La Paisana Jacinta”, por Raúl Castro
Redacción EC

Se puede estar o no estar de acuerdo con Hilaria Supa –representante nacionalista en el Parlamento Andino– quien propone que el programa de televisión 'La Paisana Jacinta' sea cancelado por Frecuencia Latina por ser ofensivo contra los peruanos de origen indígena. 

Con lo que no se puede estar de acuerdo, o más bien, lo que hay que condenar a viva voz y con total firmeza son los furibundos ataques de odio y desprecio racista que recibió en las redes sociales por haber hecho público su parecer.

“Indígena acomplejada, la Paisana solo es un personaje”, “Chola de m... pork kieres sacar a la Paisana”, o “esta serrana que se regrese a la puna”, son algunos de los desbocados mensajes de respuesta dedicados a Supa en el Twitter, luego de conocida su posición crítica al programa de televisión.

Estos hechos, sucedidos precisamente en el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, se suman a los lamentables episodios de discriminación y violencia que conocimos recientemente, y que nos están mostrando al mundo como una sociedad empeñada en seguir manteniendo diferencias y jerarquías entre sus ciudadanos.

Hagamos la cuenta. Primero fueron las imágenes del triste espectáculo dado por los hinchas del club cusqueño Real Garcilaso, que insultaron en masa al futbolista Tinga por su condición negra, y que dio, literalmente, la vuelta al globo. Luego aparecieron los tuits despreciativos contra Edita Guerrero, la fallecida cantante de Corazón Serrano, situación que motivó un preocupado artículo en la revista “National Geographic” en el que se afirma que “el racismo se niega a dejar al Perú”, y que ello está impidiendo el pleno desarrollo social del país.

Si afuera nos ven así, como un pueblo inconsecuente que niega sus orígenes quechuas y multiculturales, adentro las cosas no son muy distintas.

Una reciente encuesta realizada por Ipsos para este diario reveló que el 93% de limeños considera que sí hay racismo en el Perú. Seis de cada diez afirma también que son los indígenas los más afectados con este sensible problema. Sin embargo, casi el mismo porcentaje de encuestados cree que la “Paisana Jacinta” no presenta contenidos ofensivos.

Se puede estar o no estar de acuerdo con Hilaria Supa, o se puede ser parte del 60% de limeños que no consideran agraviante dicho programa. Sobre ello cada quien tendrá su opinión y expresará sus razones. Pero lo que no se puede aceptar de modo alguno es que la horda insultante que se expresa tan impunemente en Twitter y Facebook, especialmente contra las minorías, siga expandiendo su odio sin sanción alguna.

¿Qué esperan las autoridades para imponer sanciones? En la legislación peruana, la discriminación racial y étnica es delito desde el 2006, con penas de hasta 4 años de cárcel. La discriminación a través de Internet también puede ser sancionada con la reciente Ley de Delitos Informáticos. Cuando comience a haber presos por esta causa, los ofensores, a los que se puede rastrear pese al anonimato, lo van a pensar más. Es cuestión de voluntad.