El Perú que no celebra

La ausencia de visitas de la presidenta Dina Boluarte a varias regiones altoandinas solo es un síntoma que ahonda el resentimiento y la distancia entre la política formal y los ciudadanos.

    Gonzalo Banda
    Por

    Analista político

    La ausencia de visitas de la presidenta Dina Boluarte a varias regiones altoandinas solo es un síntoma que ahonda el resentimiento y la distancia entre la política formal y los ciudadanos. Ilustración: Giovanni Tazza
    La ausencia de visitas de la presidenta Dina Boluarte a varias regiones altoandinas solo es un síntoma que ahonda el resentimiento y la distancia entre la política formal y los ciudadanos. Ilustración: Giovanni Tazza

    Poco se ha hablado de la infame manera en la que están concluyendo las celebraciones del bicentenario en nuestras regiones. Es hasta insultante, incluso para los estándares de nuestra clase dirigente, pero nos permite introducirnos en las dinámicas disímiles del “Perú celebrado” y del “Perú en resistencia”. La ausencia de visitas de la presidenta Dina Boluarte a varias regiones altoandinas solo es un síntoma que ahonda el resentimiento y la distancia entre la política formal y los ciudadanos. Es decir, solo le da más motivos de desconfianza al “Perú en resistencia”.

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