En el Semáforo de este lunes 31 de agosto, conoce la postura de El Comercio sobre los siguientes temas. El primero: Cristhian Pacheco ganó la XLIII Maratón de la Ciudad de México, un gran resultado para el fondista peruano. El segundo: Lima enfrentará la temporada de lluvias, con el trasfondo del fenómeno de El Niño, con 119 puntos críticos que han sido identificados por la Autoridad Nacional del Agua. Por último: En un equipo de la fiscalía de La Libertad empezó una indagación preliminar al pastor Guzmán Alva Polo, uno de cinco mineros investigados que están asentados cerca del cerro El Toro, zona aurífera donde operan mineros informales e ilegales.
🟢 LO BUENO 🟡 NI MALO NI BUENO 🔴 LO MALO
Los deportistas peruanos siguen dándonos alegrías con sus excelentes logros. Si el sábado celebramos el triunfo del tenista Ignacio Buse en el ATP 250 de Winston-Salem en Estados Unidos, ayer festejamos la victoria de Cristhian Pacheco en la XLIII Maratón de la Ciudad de México. El maratonista olímpico y bicampeón panamericano cruzó la meta primero con un tiempo extraoficial de 2 horas, 10 minutos y 3 segundos. Este resultado refleja el gran presente del fondista.
La situación en Lima puede llegar a ser crítica en la próxima temporada de lluvias, sobre todo por la alerta de El Niño. La capital peruana enfrentará las lluvias con 119 puntos críticos que han sido identificados por la Autoridad Nacional del Agua ante peligros como las inundaciones, la erosión fluvial y los flujos de detritos. Además, el Cenepred estima que más de 2,2 millones de personas viven en 18 distritos de Lima clasificados con riesgo muy alto por inundaciones causadas por lluvias intensas.
En La Libertad, un equipo de la fiscalía empezó una indagación preliminar a un personaje influyente en Huamachuco: el pastor Guzmán Alva Polo. Él es uno de cinco mineros investigados que están asentados cerca del cerro El Toro, zona aurífera donde operan mineros informales e ilegales, como El Comercio informó. Además, administra una planta procesadora de oro. La fiscalía y la policía sospechan que sus actividades suponen “indicios de lavado, crimen organizado y minería ilegal”.