En el Semáforo de este miércoles 9 de setiembre, conoce la postura de El Comercio sobre los siguientes temas. Primero, Gonzalo Bueno remontó para ganar el Challenger de Sevilla, confirmando el avance del tenis peruano y la necesidad de mayor respaldo a los jóvenes deportistas. Segundo, la delincuencia frena el crecimiento del 52% de las mypes, lo que exige medidas efectivas de inteligencia y protección ciudadana. Finalmente, el asesinato del hermano del alcalde de Pataz en Trujillo evidencia la impunidad del crimen organizado y demanda una respuesta urgente de las autoridades.
🟢 LO BUENO 🟡 NI MALO NI BUENO 🔴 LO MALO
🟢Un triunfo que consolida al tenis peruano
El tenis peruano vuelve a sonreír con coraje y madurez competitiva. Gonzalo Bueno remontó un marcador adverso ante Carlos Sánchez Jover y demostró que la nueva generación tiene talento para brillar en el circuito. Su avance en el Challenger de Sevilla confirma un crecimiento sostenido que merece apoyo e inversión. Ojalá los clubes, la federación y las empresas respalden este proceso, porque detrás de cada triunfo hay años de sacrificio de nuestros jóvenes tenistas.
🔴La inseguridad asfixia a quienes crean empleo
La inseguridad sofoca a las mypes, verdadero motor del empleo peruano. Que el 52% vea frenado su crecimiento por la delincuencia, según un estudio de Ipsos Perú por encargo de Cómex-Perú, es una cifra que debería avergonzar profundamente a las autoridades. No bastan discursos ni promesas: se exige presencia policial real, inteligencia criminal y protección ciudadana efectiva. Cada negocio que cierra por miedo significa una familia sin sustento y una economía que retrocede. El Estado debe actuar ya.
🔴La impunidad no puede seguir quitando vidas
El asesinato del hermano del alcalde de Pataz en Trujillo evidencia que el crimen organizado opera con total impunidad. La violencia en La Libertad exige una respuesta urgente que aún no llega. No basta investigar este homicidio: urge proteger a los alcaldes, desarticular las bandas y recuperar el control del territorio. Cada vida perdida refleja el fracaso de una política de seguridad que ya no puede postergarse. Las autoridades deben asumir su responsabilidad y actuar antes de que sea demasiado tarde.