Inclusión con crecimiento, por Ana Jara Velásquez
Inclusión con crecimiento, por Ana Jara Velásquez

Estamos abocados, como gobierno, a seguir trabajando arduamente con el firme propósito de  lograr un crecimiento más inclusivo. Tenemos claro que este es el único camino para alcanzar una reducción sostenida de la pobreza y la inequidad en beneficio de todos los peruanos, sobre todo de aquellos segmentos más vulnerables de la población. Es precisamente allí donde los programas de inclusión social actuales hacen la gran diferencia.

Hemos adoptado medidas, y estamos trabajando en otras, con el fin de impulsar el consumo de los hogares, incentivando la inversión privada y acelerando la ejecución del gasto público.  

Con una economía acelerada a partir de este segundo semestre, las perspectivas nos señalan que en el 2015 retomaremos tasas de crecimiento del orden del 6%. Debemos advertir que el sólido crecimiento del empleo formal privado (que registra 54 meses consecutivos de incremento) y la reducción de la pobreza siguen en la línea de los objetivos trazados a inicios del gobierno. 

Somos un país con un gran potencial y perspectivas de desempeño económico muy favorables, reconocido por las principales calificadoras de riesgo en el ámbito mundial. El crecimiento estelar que ha experimentado el Perú en la última década (6,4% en promedio al año) se sustenta en gran medida en los fuertes flujos de inversión, que a su vez catalizaron una sostenida generación de empleo formal (4,8% en promedio al año), mejora de los ingresos e incremento del consumo de los hogares. 

Sin embargo, no podemos dormirnos en nuestros laureles. Es por ello que para garantizar un crecimiento sostenido a largo plazo, el gobierno impulsa e implementa una serie de reformas en educación, en salud, en empleo público, entre muchas otras, con el claro propósito de mejorar el capital humano y las condiciones de empleabilidad de los trabajadores. 

Nuestro compromiso con la promoción de la inversión en todas sus modalidades sigue en marcha. Una prueba de esto la tenemos en los niveles récords de adjudicación de proyectos bajo asociaciones público-privadas, el impulso a esta modalidad en sectores sociales, como educación y salud, y el fuerte empuje a las obras por impuestos. 
La población en general y el empresario privado en particular pueden estar seguros de que el gobierno del presidente Ollanta Humala no cesará en sus esfuerzos por promover y dinamizar las inversiones en el país. Y es que sabemos muy bien que solo así podremos fomentar más fuentes de empleo de calidad o trabajo decente, en términos de la Organización Internacional del Trabajo, y mejores oportunidades para los peruanos y peruanas.

Apuntamos cada vez más a la mejora de la confianza empresarial, para favorecer la presencia de grandes inversiones del sector privado, nacional y extranjero, en el mediano y largo plazo. Nuestro querido Perú,  que acaba de celebrar 193 años de vida independiente, sigue siendo un destino de oportunidades, serio y confiable para la inversión extranjera. Contamos con reglas de juego claras, propias de un Estado de derecho.  

Asimismo, consideramos imprescindible acelerar el cierre de la brecha de infraestructura en el  país como un elemento central de mejora en la provisión de servicios a los ciudadanos, la reducción de costos a los sectores productivos, así como el incremento de la productividad y competitividad del país.

En tal sentido, somos conscientes de que debemos construir sobre nuestras fortalezas. Y para poder explotar nuestras potencialidades, trabajamos en la diversificación de las fuentes de crecimiento de nuestra economía. Es necesario seguir adoptando medidas que nos permitan elevar la productividad y competitividad del país. A ello estamos dedicados, articulando esfuerzos en torno a la Agenda de Competitividad y al próximo Plan Nacional de Diversificación Productiva.

Un elemento importante de esta gama de esfuerzos es eliminar costos administrativos innecesarios que pudieran enfrentar personas o empresas en la interrelación con instituciones del sector público –a todo nivel de gobierno– en la conducción de sus actividades. Aspiramos a un sector público eficiente y continuaremos con iniciativas orientadas a este objetivo. 

El sostenido aumento de los niveles de empleo de calidad como herramienta más eficaz para la inclusión social y la reducción de la pobreza será lo que caracterice al gobierno del presidente Ollanta Humala. Estamos en el camino del crecimiento con inclusión y lo seguiremos recorriendo en beneficio de la población más vulnerable.