DóndeUna oportunidad para Jerí
“Alrededor de tres millones de peruanos se dedican a la minería artesanal y pequeña minería y, contrario a lo que muchos creen, no son mineros ilegales”.

CEO de Capitalismo Consciente Perú

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

¿Qué es la informalidad y por qué se habla tanto de ella? Es la situación en la que trabajadores o empresas desarrollan actividades legales pero fuera del marco de la ley. Pese a que el Estado ha creado diversos mecanismos para impulsar la formalidad, el 71% de los trabajadores son informales.
¿Qué es la informalidad y por qué se habla tanto de ella? Es la situación en la que trabajadores o empresas desarrollan actividades legales pero fuera del marco de la ley. Pese a que el Estado ha creado diversos mecanismos para impulsar la formalidad, el 71% de los trabajadores son informales.
Pero la informalidad es una gran oportunidad. La población económicamente activa ocupada son 17 millones y, de ellos, 12 millones son informales. Mientras que, del total de empresas que existen en nuestro país, el 99% son micro y pequeñas, y de estas el 86,8% son informales. Es decir, en la informalidad está la mayor cantidad de empresas y puestos de trabajo. El problema con la informalidad, además de operar en la extralegalidad, es que limita la productividad de las empresas y de las personas, pero, además, lo cierto es que quienes operan en la informalidad cruzan constantemente la línea de lo legal. El gran reto es diseñar un sistema que les permita asumir los costos de la formalidad porque hoy ser formal es demasiado caro y, como consecuencia, la mayoría de peruanos está excluido del sistema.
¿Por qué ocurre esto? Porque nuestras instituciones son cerradas y excluyentes. Tomemos como ejemplo lo que ocurre con la pequeña minería y la minería artesanal. Nuevamente en el Congreso se viene discutiendo un proyecto de ley que plantea una nueva ampliación del Reinfo, un sistema creado para simplificar el proceso de formalización de la pequeña minería que permitía a los pequeños mineros operar de manera transitoria mientras cumplían los requisitos necesarios para su formalización, pero terminó siendo utilizado como un mecanismo para incluir en la economía formal el oro y el cobre obtenido ilegalmente. La gran mayoría de mineros inscritos en el Reinfo no concluyó el proceso porque cada vez que se vencía el plazo, el Congreso lo renovaba por tres años más. Sin incentivos para formalizarse y con carta blanca para seguir operando entre la informalidad y el intento de formalidad, no había ninguna razón para concluir el proceso.
Alrededor de tres millones de peruanos se dedican a la minería artesanal y pequeña minería y, contrario a lo que muchos creen, no son mineros ilegales. Confundirlos podría generar un grave problema social. La minería artesanal y la pequeña minería tienen un potencial importante para generar empleo, reducir pobreza, contribuir al desarrollo local y generar ingresos fiscales. Pero tiene enormes limitaciones.
El Perú necesita con urgencia un proceso de formalización efectivo que permita a estos mineros transitar hacia la legalidad. Pero hemos abandonado el esfuerzo de diseñar una Ley de Minería Artesanal y de Pequeña Escala (MAPE). Los intereses detrás de la renovación del Reinfo son puramente electorales. Los mineros informales son un caudal de votos sumamente interesante y son un grupo de interés bastante poderoso. Y, por ello, además de ampliar el plazo del Reinfo, los congresistas quieren reincorporar al registro a los 50.000 mineros que habían sido excluidos del proceso.
Lo cierto es que los mineros artesanales y los pequeños mineros no van a desaparecer por arte de magia porque desaparezca el Reinfo. Ellos necesitan una regulación que les permita formalizarse, porque la formalidad es la única herramienta capaz de enfrentar la ilegalidad. Si no establecemos un nuevo proceso efectivo de formalización, no solo no resolveremos los problemas de la criminalidad, sino que aumentaremos la exclusión de un grupo importante de peruanos y, probablemente, también la ilegalidad. Si Jerí quiere un futuro político pos 2026, tiene que comprarse este pleito.











