La lista bajo sospecha

“En los antecedentes del decreto consta que la medida no generaba costo para el Estado. El problema es que el costo lo asumen las empresas”.

    Fernando Cáceres Freyre
    Por

    Director Ejecutivo de Síntesis Instituto

    Antonio Robles Vargas
    Por

    Gerente Legal de SSAYS SAC

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    "La pregunta más incómoda vendrá después: si la forma en que se amplió esta lista fue defectuosa, ¿cuántos sectores llevan tres años pagando una carga que nunca debió imponerse así?". Ilustración: Giovanni Tazza
    "La pregunta más incómoda vendrá después: si la forma en que se amplió esta lista fue defectuosa, ¿cuántos sectores llevan tres años pagando una carga que nunca debió imponerse así?". Ilustración: Giovanni Tazza

    Abrir un restaurante en el Perú siempre fue costoso. Sin embargo, desde el 2022 también es algo distinto: una actividad calificada, por un decreto supremo, como “de alto riesgo”. Como resultado de ese cambio, miles de empresas quedaron obligadas a practicar exámenes médicos de ingreso a cada nuevo trabajador, exámenes de retiro a quienes cesan y a contratar un Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (SCTR) por cada uno de ellos. Para un sector con alta rotación de personal, donde cerca del 70% de empresas tiene trabajadores que no superan el año, ese ciclo se convierte en una carga que se repite sin parar.

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