Editorial: El terror suelto
Editorial: El terror suelto

Como todos sabemos, el Movadef es una organización que intenta públicamente la liberación de la cúpula de Sendero Luminoso y reivindicar las sanguinarias acciones que este perpetró. Asimismo, según la policía y el Ministerio Público, los miembros del Movadef serían más que abogados de los senderistas y defensores de su ideología. Ellos formarían parte de la misma organización terrorista, lo cual, según la ley, es un delito penado con 20 años de cárcel.

La evidencia que demuestra que el Movadef y Sendero Luminoso son dos caras de la misma moneda fue conseguida en una larga investigación denominada operación Perseo. Según el propio presidente de la República, en ella participaron más de 300 agentes de la Dircote, Dirandro, Dirincri e Inteligencia, y de las Fuerzas Armadas, 47 fiscales, además de procuradores y abogados del Ministerio del Interior. 

Con las pruebas obtenidas en esta investigación, se acusó penalmente a la dirigencia del Movadef , a raíz de lo cual 28 de sus miembros fueron detenidos el pasado abril.

No obstante, la sala penal que resolvió la impugnación de la orden de prisión preventiva para los acusados acaba de decidir que no existen pruebas suficientes para mantener encarcelados a seis de ellos. Los tres jueces que la componen opinaron que la evidencia que ha sido presentada por la fiscalía no es suficientemente contundente para tomar la medida de encarcelar a los acusados mientras dure el proceso judicial. Y por eso ha ordenado su excarcelación.

La resolución de la sala es más que sorprendente. Y es que basta ver algunas piezas de la evidencia presentada por la fiscalía para que quede claro que sí existen pruebas sólidas que demuestran que el Movadef es parte de Sendero Luminoso y, por lo tanto, que sí debe mantenerse la prisión preventiva de sus dirigentes.

La procuraduría antiterrorismo presentó, para comenzar, audios provenientes de intervenciones telefónicas en los que se escucha al cabecilla ‘Artemio’ coordinar el financiamiento del Movadef y las acciones para su formalización ante el Jurado Nacional de Elecciones. Así, de la propia boca de uno de los líderes de Sendero Luminoso se ha podido conocer que el Movadef es uno más de sus tentáculos. 

Esto ha sido reconfirmado con documentos que muestran que Abimael Guzmán dio instrucciones escritas para realizar el plan de inscripción del Movadef como partido político. Guzmán, por otro lado, días después de que se detuvo a la cúpula del Movadef, declaró que el mismo es parte de Sendero Luminoso.

Asimismo, existe otra interceptación telefónica en la que la senderista Trujillo Agurto comunica a Crespo una orden de Elena Yparraguirre para que dirigentes del Movadef visiten a Guzmán para hacer coordinaciones sobre la formalización del movimiento, lo que fue además corroborado por el registro de visitas carcelarias.

A esto se suma una serie de declaraciones de testigos que prueban que los miembros del Movadef actuaban por cuenta de los senderistas. Entre ellos, el testimonio de un colaborador eficaz que señala que Crespo y Fajardo –quienes hoy ya se encuentran libres– habrían recibido dinero de ‘Artemio’ para financiar al Movadef.

Los jueces que excarcelaron a los acusados, sin embargo, simplemente prefirieron pasar por encima toda esta evidencia, absteniéndose siquiera de analizarla con cuidado en la resolución que ordena la excarcelación. Y, así, sabotearon una profunda investigación y pusieron en riesgo a la sociedad peruana al colocar a estos acusados de terrorismo de vuelta en la calle.

Por fortuna, la última palabra aún no está dicha, pues el proceso judicial sigue en trámite. Pero no podemos dejar de indignarnos frente a la ligereza con la que en este caso el Poder Judicial maneja un proceso contra la organización criminal que más sangre le ha costado a nuestro país. Y no podemos tampoco dejar de recriminar a esta institución por haber dado la oportunidad a Crespo y sus secuaces de victimizarse frente a la opinión pública como perseguidos políticos. 

Esperamos, como el resto de la sociedad que quiere que se ponga punto final a la amenaza senderista, que el servicio de justicia haga honor a su nombre, anule esa sentencia y vuelva a poner a estos señores donde les corresponde estar.