De Texas a la carceleta

El regreso del dueño de la casa de Sarratea al Perú es un hito importante en la lucha contra la corrupción del gobierno anterior.

    Editorial El Comercio
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    de El Comercio

    Alejandro Sánchez, dueño de la casa Sarratea y amigo de Pedro Castillo llegó a Perú. (Fotos: Alessandro Currarino @photo.gec)
    Alejandro Sánchez, dueño de la casa Sarratea y amigo de Pedro Castillo llegó a Perú. (Fotos: Alessandro Currarino @photo.gec)

    Minutos después de las 2 p.m. de ayer, un vuelo chárter proveniente de los Estados Unidos aterrizó en el Grupo Aéreo 8 de la capital. En su interior venían 150 deportados, pero solo uno acaparó la atención de las cámaras. Se trata de Alejandro Sánchez Sánchez, el dueño de la famosa casa del pasaje Sarratea de Breña, que fue una especie de centro de poder durante el gobierno del expresidente Pedro Castillo: allí acudían ministros, congresistas, funcionarios y hasta lobbistas que representaban a concesionarias beneficiadas con jugosos contratos con el Estado.

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