La hora de Kuczynski, por Pedro Tenorio
La hora de Kuczynski, por Pedro Tenorio
Pedro Tenorio

Analista político

Toda crisis es una oportunidad. Y una gran crisis como la que afronta el Perú puede ser una gran oportunidad para el gobierno si entiende realmente que tiene ante sus narices ese segundo aire que venía reclamando y que era casi imposible que obtuviera.

Entiéndase bien: nadie está hablando de aprovechar una tragedia colectiva, sino de ser capaz de mostrar ante la ciudadanía el temple que este Ejecutivo no venía mostrando. La naturaleza le está dando a Pedro Pablo Kuczynski (junto a la falta de previsión de todos los gobiernos anteriores) la posibilidad de pasar a una nueva etapa en su gestión que no puede –no debe– repetir los errores de estos últimos ocho meses.

Así, podrá convertirse en el presidente de la reconstrucción si consigue dejar atrás la imagen de simple timonel de la “gran continuación” humalista. La encuesta nacional de publicada este domingo lo puso en evidencia. Preguntados sobre si el gobierno está progresando, se mantiene igual o retrocede en temas claves, la mayoría de encuestados reveló su desencanto. En seguridad ciudadana, 83% consideró que estamos igual o retrocediendo. En manejo económico, 83% se manifestó en el mismo sentido. En lucha anticorrupción, 79%; y en servicios de salud, 84%. ¿Alguna mejora ostensible respecto al gobierno anterior? Para nada. De ahí el 32% de aprobación en marzo a la gestión del mandatario.

Ahora, luego del desastre que coloca al Perú al borde de la emergencia, surgen nuevas prioridades: la planificación integral de ciudades y metrópolis costeras, una nueva política para el manejo de recursos hídricos y de sus cuencas, el imperativo de prepararnos en serio para la eventualidad de un gran sismo –como ocurrió en Chile (2010) y Ecuador (2016)–, y peor al que devastó Pisco e Ica (2007). La sensibilidad del peruano de a pie será favorable a ello. El interés popular no estará solo en el combate a la delincuencia y la corrupción de alto nivel tipo Odebrecht. Como consecuencia, la inversión pública tendrá un impacto positivo en la reactivación económica.

Pero todo esto, que no estaba en el “mapa” del gobierno hace solo una semana, debe asumirse con la misma determinación con la que vemos movilizarse al gabinete en los últimos días. PPK y Fernando Zavala deberán gobernar con una agenda política centrada en las necesidades de la gente. Para ello tendrán que coordinar de cerca con su bancada en el Congreso y, a partir de ahí, lograr el apoyo de la oposición para sus planes de reconstrucción y de renovación de infraestructura. Quien no es capaz de liderar a 17 parlamentarios no podrá liderar a 30 millones de peruanos. Es la hora de Kuczynski: de demostrarle al país y a sus críticos que puede –y quiere– ser presidente. 

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