Ya vi terrucos viejos, ¡quiero ver narcos!, por Fernando Vivas
Ya vi terrucos viejos, ¡quiero ver narcos!, por Fernando Vivas
Fernando Vivas

Columnistas, cronista y redactor

fvivas@comercio.com.pe

Mi primera lectura de opinólogo ladilla es esta: para pescar terrucos viejos y cansados sí somos buenos. ¿Vieron a detenido en silla de ruedas? Creo que la operación Perseo, que enjauló a la cúpula del , se coordinó de forma tal que nos distrajo de la designación de como fiscal de la Nación. 

De yapa, miren esta ironía sanguínea: nació de la voluntad política de a través del , y no se cohibió ni ante la posibilidad de pillar a su primo Walter Humala. En cambio, Nadine no se ha dignado a declarar –en un comunicado que hubiéramos aplaudido– que su parentesco con Ramos es lejano y que a ella, como a cualquier peruano honrado, le preocupan los cuestionamientos que a este se le hacen por haber caminado tan chueco ante la corrupción ancashina. Mi hipótesis es la siguiente: el gobierno estaría tan interesado en contar con un amigo (si el Apra capta jueces y fiscales, ¿por qué ellos no?) que apostó a que la fiscalía consume la elección del primo Ramos y lanzó a Perseo para mitigar el escándalo. 

Pero pretendo ser un opinólogo constructivo y tocaré el mismo tema de manera propositiva: felicito al gobierno y, en especial, al Mininter por este contundente golpe a un radicalismo demencial que amenaza rebrotar en jóvenes desinformados. Y hago votos para que la misma voluntad política para perseguir a los remanentes del senderismo se manifieste, para empezar, en la persecución del narcotráfico. En ese mismo Vraem donde la inteligencia combinada de policías y militares probó nexos entre terroristas armados y el Movadef, hay pistas de aterrizaje clandestinas que confirman que la cocaína fluye en las narices de las fuerzas del orden.

Apuesto, pues, a que la misma voluntad que permitió a los procuradores del Mininter contagiar a fiscales y jueces para seguir a Perseo se manifieste ante el narcotráfico. Aquí la lucha será mayor, pues el MP y el PJ están enfangados hasta la cintura con las coimas y amenazas de los cárteles, como no lo están con el Movadef. Pero hay mecanismos con los que el poder político puede manifestar su compromiso de lucha contra el crimen organizado sin esperar permisos judiciales ni sentencias. Por ejemplo, puede promover su equivalente del acta Kingpin (hubo descontinuadas iniciativas al respecto), donde se señale y tache a mafiosos y lavadores de activos conocidos. ¡Eso es voluntad política por encima de la institucionalizada podredumbre judicial!

Quiero ver, entonces, el golpe al Movadef no como cortina para tapar al inefable Ramos, sino como caso piloto de golpe político contra una cúpula criminal, capaz de conseguir la colaboración del PJ y del MP. Incluso se capturó a Crespo, abogado de Guzmán, rompiendo nuestra tradicional y estúpida indulgencia hacia los defensores cómplices. ¡Quiero ver enmarrocados a otros abogados de criminales! ¡Quiero ver, al menos en una lista de tachados, a César Álvarez! ¡Quiero ver a los procuradores cuadrar al Congreso por no ajustarle las clavijas a Heriberto Benítez! ¡Quiero que compren, no importa si a través de un organismo internacional para que sea más rápido, la tecnología que falta para bloquear celulares en las cárceles y detectar insumos para la cocaína! ¡Quiero ver otros golpes contra los malos!