¿Se puede hablar de democracia en un país donde a los ciudadanos nunca se les enseñó a entenderla? La verdad, gran parte de la sociedad se siente ajena a la política por la simple falta de educación que tuvo; carece de análisis y pensamiento crítico ante sucesos perjudiciales para la misma población.
¿Se puede hablar de democracia en un país donde a los ciudadanos nunca se les enseñó a entenderla? La verdad, gran parte de la sociedad se siente ajena a la política por la simple falta de educación que tuvo; carece de análisis y pensamiento crítico ante sucesos perjudiciales para la misma población.
Ante el sistema con el que lidiamos, donde se normaliza cierto recelo hacia la política, entiendo que la sociedad no decide ignorar. En el Perú, de hecho, varios jóvenes se ven obligados a alejarse de su provincia en busca de mejores oportunidades educativas, lo cual muestra el difícil acceso que el sistema le da a la educación.
Este deficiente acceso conlleva no poder ejercer una democracia sólida y justa.
En conclusión, el peruano no decide alejarse de la política; la ignorancia y el recelo se deben a una educación que nunca nos hizo ver que la política no solo consiste en arreglar pistas, sino que también implica una educación digna y de calidad, que prepare a los jóvenes para enfrentar el mundo. La política también es seguridad ciudadana, atención médica, etc.
Los peruanos no decidimos ignorar; vivimos en un sistema que no prioriza la educación política.
Quizás el problema no es que no nos importe la política, sino que nunca nos dieron motivos para que nos importara.