Aunque las multas se han incrementado en Sunafil, existen otras instituciones supervisoras que contemplen sanciones más altas. (Foto: El Comercio)
Aunque las multas se han incrementado en Sunafil, existen otras instituciones supervisoras que contemplen sanciones más altas. (Foto: El Comercio)
Redacción EC

Por: Lupe Muñoz

Las sanciones por son más drásticas desde este mes debido a la actualización de la tabla de multas de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral ().

Con este incremento, vigente desde el pasado martes 11, un accidente como el ocurrido en McDonald’s, donde fallecieron dos jóvenes tras recibir una descarga eléctrica en su centro de labores, recibiría una sanción millonaria.

Según la nueva escala, una infracción muy grave para una gran empresa como la transnacional asciende a S/225.879 soles. A la cadena de comida rápida le encontraron seis infracciones muy graves. Hoy hubiese pagado S/.1’355.274.

“La tabla de multas para la mediana y gran empresa se ha incrementado en un 16%. Sunafil actualiza su tabla cada dos años. Esa revisión se empezó el 2019, antes del accidente en McDonald’s, y el Ministerio de Trabajo concluyó que se debían elevar las sanciones”, indicó el intendente nacional de prevención y asesoría de dicha entidad, Álvaro García Manrique.

Distintas sanciones

Aunque las multas se han incrementado en Sunafil, no deja de llamar la atención que existan otras instituciones supervisoras que contemplen sanciones más altas. Tal es el caso de la denuncia por discriminación en un local de La Panka, que podría ser castigado con S/2 millones por el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi). Al respecto, García Manrique explicó que los montos que impone cada institución están sujetos a sus propias normas.

“Cada entidad establece su capacidad sancionadora según sus normas. La tabla de multas de Sunafil no es la misma para Indecopi u otras entidades del Estado”, señaló.

Andrés Calderón, profesor de Derecho de la Competencia de la Universidad del Pacífico, sostiene que las entidades fiscalizadoras evalúan diversos criterios antes de imponer un castigo.

“Se dice que en el caso de La Panka la multa es de cerca de S/2 millones, el tope del código de consumo. Sin embargo, no es que se vaya a aplicar necesariamente”, mencionó.

Los criterios que se toman en cuenta para imponer una sanción van de acuerdo al cálculo del beneficio ilícito que ha obtenido la empresa o la persona que ha cometido la infracción, así como la gravedad del daño generado.

Procesos engorrosos

Sunafil cuenta con una limitada capacidad sancionadora, señala el exviceministro de Promoción del Empleo Fernando Cuadros. “Hay una capacidad limitada de Sunafil, tanto por la cantidad de inspectores que no es suficiente para las empresas de todo el país, como por las multas que no llegan a ser disuasivas”, explicó Cuadros.

Por otro lado, señaló que el proceso es engorroso cuando se impone una multa porque requiere mayor presupuesto para que las sanciones se hagan efectivas. “Se tiene que confirmar la multa; y, si se apela, va a una segunda instancia. En algunos casos se tiene que aplicar cobranza coactiva, pero muchas veces no hay personal suficiente para estos procedimientos”, detalló.