Hoy, Kuélap presenta un esmerado cuidado que debiera replicarse. No se han obviado, por ejemplo, disposiciones tan sencillas como dotar de basureros el recorrido. (Foto: El Comercio)
Hoy, Kuélap presenta un esmerado cuidado que debiera replicarse. No se han obviado, por ejemplo, disposiciones tan sencillas como dotar de basureros el recorrido. (Foto: El Comercio)
José Carlos Requena

Analista político

jcrequena@yahoo.com

El inmenso potencial turístico de la región Amazonas se ha visto acicateado por el inicio de operaciones, en mayo último, del teleférico de Kuélap. La impresionante obra de ingeniería deja al viajero casi sin aliento. Ha sido posible gracias a inversionistas que vieron en este desafío una oportunidad, que hoy ha incrementado considerablemente el número de visitantes a la región.

El solo hecho de que la construcción del teleférico haya involucrado gestiones gubernamentales sucesivas (a nivel central y subnacional) hace que sea resaltante, dadas las recurrentes idas y venidas que caracterizan la política peruana contemporánea.

El rol que en ello han jugado el Mincetur y el Mincul, en coordinación con sus contrapartes regionales, es también transcendental. El Mincetur activó importantes recursos, como el papel que desempeñan las asociaciones comunales de turismo, una iniciativa que involucra a las comunidades locales en la provisión de servicios de orientación y asistencia. Bien gestionado, evitando que estos espacios se politicen, este es un poderoso elemento para la sostenibilidad del turismo en la zona.

El Mincul, por su parte, viene implementando el proyecto de recuperación del sitio arqueológico de Kuélap. Además, hoy Kuélap presenta un esmerado cuidado que debiera replicarse. No se han obviado, por ejemplo, disposiciones tan sencillas como dotar de basureros el recorrido.

En la misma zona, la visita a las cataratas de Gocta es un paso obligatorio. Ubicada en la provincia de Bongará, Gocta es descrita como “una de las cascadas más importantes de Sudamérica y […] una de las mejores caídas [de agua] del planeta” por el World Waterfall Database. El recorrido desde el pueblo de San Pablo de Varela permite apreciar la flora y la fauna de la zona, y valorar su potencial ecoturístico. Como en Kuélap, en Gotca tienen un papel importante las asociaciones comunales de turismo.

Según el Banco Central, al 2015 solo el 1,4% de la actividad económica de la región provenía del rubro alojamiento y restaurantes. El gran potencial turístico de la región, una mezcla de naturaleza y patrimonio cultural, y la puesta en marcha del teleférico, abren el espacio para que esta cifra cambie dramáticamente.

Se propicia, además, una saludable disyuntiva sobre el siguiente paso que dar. ¿Qué hacer primero: optimizar la infraestructura y los servicios hoteleros, o acondicionar el bien equipado aeropuerto de Chachapoyas para que reciba vuelos comerciales de mayores dimensiones?

Así, Amazonas enfrenta hoy un dilema. Detrás de ello, asoma la gran posibilidad de hacer las cosas bien, sin sobreexplotar hasta poner en riesgo el invalorable patrimonio arqueológico y natural, en un trabajo conjunto y sostenido de Estado, empresa y comunidad.

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