Módulos Temas Día

Amazonas busca establecer su primera área de conservación regional

Los bosques secos del Marañón son la propuesta que busca conservar casi 14 mil hectáreas de biodiversidad en la región. Iniciativa requiere la aprobación del Minam y la PCM

De este lado de la montaña, a una hora de caminata desde Hondul –un pueblo en la frontera entre Amazonas y Cajamarca–, se puede comprobar que Ciro Alegría no estaba equivocado: el río Marañón es una Serpiente de Oro. Una línea curva que se pierde entre los cerros pelados. Habría que caminar dos horas más para llegar hasta la playa y poder sentir el rugido de la serpiente, dice Leoncio Vásquez Medina, el guía que nos ha traído hasta aquí, al corazón de los bosques secos del Marañón.

Llegar ahí toma siete horas en camioneta, desde Chachapoyas, y otras cinco horas a caballo. Se viaja por una trocha carrozable angosta y polvorienta. Pero, después de descansar en Playa Jume, el cambio de vehículo ha sido una bendición: uno puede soportar cinco horas a lomo de bestia si la recompensa es aire fresco, cielo despejado, verde por todas partes, y la paz que falta en las ciudades.

En Hondul nos recibe Óscar Vásquez. En una de las paredes de su casa hay varios dibujos hechos con tizas de colores: flores, el sol saliendo entre los cerros, animales. El arte es de sus hijos, a quienes Óscar lleva al bosque, en vacaciones, a cosechar palta, frutales o café. “Quiero que mis hijos amen este bosque y lo conserven como nosotros. Es su casa. Nuestra casa. Y ellos así lo entienden”, dice el hombre mientras nos sirve la cena.

Conservar su casa. Eso buscan desde el 2012 los pobladores de Hondul, la ONG Naturaleza y Cultura Internacional (NCI) y el Gobierno Regional de Amazonas. La propuesta se llama Bosques Tropicales Estacionalmente Secos del Marañón e incluye 13.929 hectáreas, repartidas en las provincias de Chachapoyas y Luya, en especial en los distritos de Providencia, Pisuquia, Cochabamba y Balsas, región Amazonas.

Desarrollo y conservación
En Hondul, que fundaron colonos de Cajamarca hace 70 años, viven 120 personas que se dedican a la agricultura. Amanece a las 5 am en el pueblo: la gente sube a sus chacras y regresa pasadas las 5 pm. Por la noche las casas encienden las luces solo a la hora de la cena. No necesitan más luz artificial. Las estrellas alumbran el pueblo. Las chicharras cantan a lo lejos.

María Cecilia Aguilar, de NCI Amazonas, ha viajado con el equipo que ha llegado para contarles a los pobladores los avances de la propuesta de conservación. La gente se ha reunido en el salón comunal. Hay mujeres, hombres y niños que cargan zanahorias que han extraído de un biohuerto que administran detrás de la escuela primaria. Las zanahorias y el culantro serán los insumos para la ensalada que acompañará el almuerzo.

Aguilar les dice que en enero de este año el consejo directivo del Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp) aprobó el expediente técnico de la propuesta de área de conservación regional (ACR). “Ahora falta la aprobación del Minam (Ministerio del Ambiente), de la PCM (Presidencia del Consejo de Ministros) y la firma del Presidente de la República”, agrega. Los asistentes la miran con esperanza.

El teniente gobernador de Hondul, Segundo Nicanor Vásquez Medina, interviene para explicar por qué quieren conservar su bosque. “Queremos aire puro, no contaminado como en las grandes ciudades. Antes talábamos los árboles y cazábamos a los venados, y después nos dimos cuenta que cada vez los venados se alejaban más, ya no habían. Ahora queremos que nuestros hijos también disfruten de lo que nosotros veíamos de pequeños. Queremos dejarles nuestros bosques como herencia”, dice mientras recibe el aplauso de sus compañeros.

De regreso, él y los demás guías del lugar harán énfasis en la necesidad de construir una carretera asfaltada, que facilite la llegada de turistas a sus bosques. Aguilar les ha dicho que el ecoturismo es una gran alternativa de desarrollo. No se equivoca: los bosques secos del Marañón albergan 440 especies de plantas, de las cuales 143 son endémicas, es decir, únicas en este bosque. Además, hay 200 especies de aves identificadas, de las cuales 11 son endémicas. Y toda esa biodiversidad otorga paz y armonía a quienes visitan estos bosques.

Leer comentarios ()

SubirIr aúltimas noticiasIr a Somos
Ir a portada