Áncash y Cajamarca quedan en manos de vicepresidentes
Áncash y Cajamarca quedan en manos de vicepresidentes
Redacción EC

La suerte de  parece estar echada. Tras los recientes , los gobiernos de ambas regiones fueron asumidos ayer por personas, prácticamente, desconocidas.

Tras ocho años de haber sido presidido por el ahora encarcelado César Álvarez, el Gobierno Regional de Áncash fue asumido por Enrique Máximo Vargas Barrenechea, quien postuló como vicepresidente en la lista de Waldo Ríos Salcedo. Este último no pudo jurar ayer porque no está rehabilitado de la sentencia por corrupción impuesta en su contra en el 2008.

Vargas Barrenechea es un chef de 32 años poco conocido en Áncash, pues no tuvo mucha presencia durante la campaña electoral. Él consigna en su hoja de vida que estudió gastronomía en Chile (en un instituto que aparentemente no existe) y que tiene un ingreso mensual de S/.95 mil. Registra bienes valorizados en aproximadamente S/.650 mil y una deuda crediticia de S/.200 mil. No tiene experiencia en política ni en gestión pública.

En su alocución, y luego de la juramentación de los 24 consejeros regionales, el presidente regional encargado agradeció y reafirmó su lealtad al líder fundador del movimiento regional Puro Áncash, Waldo Ríos, con quien alcanzó el triunfo, por depositar su confianza en él. A la ceremonia, llevada a cabo en la sede regional, no asistió Waldo Ríos.

“Nuestro gobierno se caracterizará por la transparencia y lucha frontal contra la corrupción”, dijo Vargas, quien no se refirió a la promesa de pagar S/.500 mensuales a la población ni a la reparación civil de S/.1 millón que adeuda Ríos.

CAJAMARCA Y OTRAS REGIONES

En Cajamarca, la presidencia regional quedó en manos de Porfirio Medina Vásquez, un conocido profesor de Cutervo. “Por la memoria imperecedera de Mariátegui, por las rondas campesinas, por los mártires de la lucha cajamarquina, por la libertad de Goyo y por Cajamarca, sí juró”, dijo.

Medina es un defensor acérrimo de Gregorio ‘Goyo’ Santos, quien se encuentra con prisión preventiva de 14 meses desde junio pasado, por el cobro de supuestos diezmos a cambio de obras.

En el resto del país también juraron las nuevas autoridades. En Madre de Dios asumió el dirigente de mineros ilegales Luis Otsuka, quien en su discurso criticó al Gobierno Central por querer desterrar la minería ilegal de su región.

En Moquegua asumió Jaime Alberto Rodríguez Villanueva, recordado porque tiempo atrás reconoció públicamente que robó dinero del Estado “en carretilla”, pero que lo compartió con el pueblo.

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