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Luz del Sur construirá hidroeléctrica de US$ 970 millones Arequipa

Gobierno Regional firmó contrato con el privado para la ejecución de las centrales Lluta y Lluclla, que conforman el componente hidroenergético del Proyecto Especial Majes Siguas II.

Arequipa

(Foto: Zenaida Condori)

El Comercio

El proyecto Majes Siguas II fue concebido para desarrollar la agricultura y generar energía eléctrica en la región de Arequipa. La buena pro del primer componente fue otorgado en el 2010 al Consorcio Angostura Siguas, para que habilite 38 mil hectáreas en los desiertos de Siguas. El componente hidroenergético fue entregado hoy a la empresa Luz del Sur para construir dos centrales hidroeléctricas que producirán 426 megavatios (MW).

Este proyecto, considerado el más importante del Sur del país – tras la caída del Gasoducto Sur Peruano (GSP)- ha tenido varias trabas desde su inicio. Pese a ello, hoy en una ceremonia pública la gobernadora regional, Yamila Osorio y el gerente general de Luz del Sur, Mile Cacic, firmaron el contrato para sacar adelante el componente hidroenergético del proyecto.

-Inversión-

Luz del Sur ha tenido que esperar cuatro años para tener la buena pro del proyecto. En el 2014, presentó al Gobierno Regional de Arequipa (GRA), una propuesta para ejecutar las centrales hidroeléctricas de Lluta y Lluclla. Pese a que la Gerencia de Promoción de la Inversión Privada fomentó las bondades del proyecto, no se presentaron otros interesados. Es así que el 5 de diciembre del 2017, se realizó la adjudicación directa del proyecto a la empresa Luz del Sur.

Mile Cacic, indicó que la inversión superará los US$ 970 millones. Al momento ya iniciaron a elaboración del EIA y esperan culminarlo a fin de año. Si todo marcha de acuerdo a su cronograma, estarían iniciando las obras en el primer trimestre de 2019. Según el contrato son 36 meses de construcción (3 años). Y el periodo de la concesión es de 30 años.

-Beneficios-

La gobernadora resaltó los 2 mil 500 puestos de trabajo que generará en la región. Además de ello el canon hidroenergético se incrementará sustancialmente. Pasará de S/ 500 mil a US$ 10 millones auales. Luz del Sur también pagará otros US$ 10 millones por derechos de uso de agua.

Este es el proyecto más significativo que el sector eléctrico ha tenido en los últimos 6 años. Producirá tres veces más de energía que la central hidroeléctrica de Charcani V. La ejecución de las hidroeléctricas permitirá recuperar las inversiones de las obras en Majes Siguas II y pagar el préstamo a la Cooperación Andina de Fomento (CAF). El gerente de Promoción de la Inversión Privada, Bruno Gambetta, explicó que en 6 años, Arequipa empezará a recibir los beneficios del canon.

"Nosotros tenemos la solvencia económica para sacar adelante el proyecto. Entendemos que hay un retraso en el componente agrícola, pero eso no afecta en nada el nuestro", indicó Mile Cacic.

-Componente agrícola-

Al momento, el componente agrícola de Majes Siguas se encuentra paralizado. Cuando se dio la buena pro al Consorcio Angostura Siguas, en esa oportunidad conformado por Cobra Instalaciones y Servicios S.A. (España) y Cosapi S.A. (Perú), el proyecto costaba US$, 407 millones.

Este proyecto que pretendía ampliar la frontera agrícola y generar 150 mil empleos directos, encontró la oposición de Cusco, principalmente del distrito vecino de Espinar. Ellos argumentaron que la derivación de las aguas del río Apurímac hacía Majes afectarían sus proyectos agrícolas. Su protesta se concretó en una demanda judicial que llegó hasta Tribunal Constitucional (TC).

Par calmar el conflicto, tuvo que darse la intervención de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) , quién determinó que hay suficiente agua en la cuenca del Apurímac para ambas regiones. Tras dos años de litigio, en noviembre 2013, se archivó la demanda.

Este proceso legal encareció los costos del proyecto. De US$ 407 millones pasó a US$ 550 millones. Como se trata de una Asociación Publica Privada (APP), el Estado asume el 53% del costo y el consorcio el 47%.

-Más trabas-

Superado el problema se creía que el proyecto arrancaría, pero esta vez fueron las comunidades arequipeñas que salieron al frente. Habían licitado el proyecto sin adquirir los terrenos de los pobladores de Pusa Pusa, lugar donde se ejecutará la obras mayores. La gestión del ex gobernador, Juan Manuel Guillén, no pudo solucionar el problema y se lo heredó a su sucesora, Yamila Osorio.

Cuando entró la nueva gestión, en enero de 2015, la relación entre el GRA y la concesionaria no era buena. El privado pedía una serie de indemnizaciones porque no se habían cumplido con los plazos y desembolsos. Osorio realizó una renegociación del proyecto, y se volvió a firmar un nuevo texto del contrato donde se establecía un nuevo cronograma de obras.

-Inicio frustrado-

La autoridad regional, el 15 de julio de 2015, puso a primera piedra que daba inicio a las obras del proyecto. Con el avance de los días se fue revelando que dentro del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) no se habían tramitado todos los Certificados de Inexistencia de Restos Arqueológicos (CIRA) que se requería para intervenir la zona. Además la negociación de los terrenos se complicó, tanto que terminó con protestas en la provincia de Caylloma.

Superado el conflicto interno, el consorcio inició la construcción de sus accesos y campamentos. En el camino el privado presentó una propuesta para mejorar la tecnología del proyecto. Cambios en los canales, redes de agua y la misma represa. Estas nuevas optimizaciones generarían un nuevo incremento en el costo del proyecto.

El consorcio pidió US$ 110 millones más para las mejoras que el expediente no lo contemplaba. Con este pedido se inicia una nueva negociación en octubre de 2017. El entendimiento entre los funcionarios y empresarios se dilató más de lo previsto y eso obligó la paralización de las obras.

En el ínterin de estas negociaciones, se presentaron los problemas legales de la empresa Cosapi. Sus vínculos con el club de la construcción afectaron las relaciones con el GRA. La gobernadora pidió la salida de Cosapi y éste oficialmente se retiró el mes pasado dejando sus acciones a Cobra. Pero aún está pendiente el cierre financiero del privado.

-Investigaciones

A ello se suma las distintas irregularidades que se dieron en la Autoridad Autónoma de Majes (Autodema), entidad que administra el proyecto Majes. Ante las diferentes denuncias, el Congreso de la República conformó una comisión multipartidaria para investigar las condiciones del contrato, las 12 adendas, los recursos desembolsados, entre otros aspectos de este proyecto emblemático.

Aún está pendiente la firma de la adenda 13 con el nuevo monto del proyecto. El jefe de Planificación y Presupuesto del GRA, Javier Rospigliosi, indicó que aún no se ponen de acuerdo con el consorcio. El funcionario considera que la propuesta es elevada. A fin de destrabar el proyecto, el presidente de la República, Martín Vizcarra, anunció en el Muni Ejecutivo -realizado el pasado 22 de junio en Arequipa - que dispondría una comisión ad hoc del Ministerio de Economía para que sea el soporte y trabaje de la mano con el GRA.

Rospigliosi confirmó que ese equipo ya está trabajando y esperan llegar a un buen acuerdo preliminar antes del fin de mes y éste se consolide en agosto. Aseguró que una vez firmada la adenda 13, el reinicio de obras es inmediato. Es decir, si todo marcha bien, en septiembre se reactivaría el proyecto Majes.

No obstante, hace unos días los congresistas por Arequipa exhortaron a la gobernadora regional abstenerse de firmar la última adenda. Para los parlamentarios es mejor que la nueva autoridad regional sea el encargado de ver tema. En ese sentido, enviaron un pronunciamiento al presidente de la República. Al respecto, Yamila Osorio, aclaró que ella es quién dirige el GRA y tiene ., no los congresistas.

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