Recientemente, los trabajos de investigación en la zona arqueológica de Caral, específicamente en la ciudad pesquera de Áspero, han permitido el hallazgo de "Los Ojos de Dios", vestigio que refleja la transversalidad y relación intercultural entre las distintas civilizaciones del Perú antiguo. 

La directora de la zona arqueológica de Caral, Ruth Shady, detalló que estos objetos están relacionados con la posición social de las autoridades más importantes de aquella época y participaban en rituales y ofrendas. Además, indicó que se pueden encontrar en las distintas etapas y periodos en distintas culturas, tanto del Perú como de otros países de América.

"Los Ojos de Dios están conformados por dos ramitas, generalmente de sauce o carricillo en forma de cruz, que servían como estructura de soporte de un tejido con hilos de algodón, de diferentes colores, que plasmaban un diseño romboidal concéntrico. El que se encuentre en diferentes partes del Perú y periodos, además de otros países de América quiere decir que este significado fue compartido en determinados momentos de nuestra historia", explicó.

Shady resaltó que a diferencia de otras civilizaciones, esta muestra un mensaje de respeto hacia otras culturas, sin importar sus idiomas y las diferencias sociales a fin de que se beneficien todas. Debido a esto, el Perú llegó a ser un país multicultural y multilingue, aseguró.

"Hemos encontrado objetos de la costa ecuatoriana; del norte de Chile, de la cultura Chinchorro, y hemos encontrado sodalita, que no se halla en los andes del Perú sino en Bolivia. Entonces, vemos que se crearon esferas de permanente intercambio e interacción pero en condiciones de paz y armonía" sostuvo.

Los Ojos de Dios han sido encontrados en culturas como Paracas, Wari, además se han hallado publicaciones de México y Guatemala que reflejan la trascendencia de esta forma de interacción cultural. "En total se han hallado 42 iconos de gran significación simbólica que se empezaron a usar en la sociedad pesquera de Caral".

Shady indicó que parte del desarrollo de la civilización de Caral se debió a la importancia del recurso marino, así como una integridad permanente entre los pescadores de Áspero y los agricultores. Su desarrollo se sustentó en el comercio de la anchoveta deshidratada, que era intercambiada con poblaciones de la sierra y selva del país.

"Es muy interesante porque hemos hallado productos como la oca que se produce en la sierra, así como plumas del guacamayo (azules y amarillas) provenientes la selva. Hay iconos de monos, sobre todo el ahullador, y de un caracol llamado megalobimus que proviene de las vertientes orientales", señaló Shady.

Por otro lado, la arqueóloga sostuvo que en el puerto de Supe, lugar donde se ubica Áspero, era un sitio completamente diferente a la actualidad. Además, era punto de reunión de grandes intelectuales de la época. 

"En el puerto se concentraban personajes como Arguedas, Szyszlo, y otros intelectuales, que llegaban hasta el puerto de Supe a reflexionar sobre el país. Ahora es un puerto abandonado. Lamentablemente no hay el interés suficiente para hacer un trabajo integral", comentó.

Por último, Shady dijo que este reciente descubrimiento debe ser un símbolo de integración para que nos apoyemos como países desarrollados a partir de este modelo que se desarrolló en el pasado. 

"Más que aprovecharse de los resultados de otros, era más beneficioso para estas civilizaciones el buen vivir, tener buenas relaciones y el no afectarse mutuamente", puntualizó.

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